No pasa desapercibido. Los ojos de aquellos que pasean por el barrio de los Austrias hacen una parada definitiva para fijar su mirada en la coqueta entrada de Le Bistroman. Este pequeño restaurante reluce entre las callejuelas próximas al Teatro Real. Sus jazmines dan la bienvenida al que seguro es el bistró más romántico de la capital. 

Su estética impecable, con ADN provenzal, capta la atención de todo el púbico. Y es que nadie se puede resistir a ese lujo bien entendido a través de sus mesas vestidas con mantel de hilo, vajilla de Limoges, cristalería Riedel, cubertería de plata y, para las carnes, cuchillos Opinel. Un encanto indiscutible que hará la experiencia gastronómica de Le Bistroman algo único.  

La refinada gastronomía de nuestro país vecino se ve reflejada en una carta cuidada al máximo detalle. Vichyssoise ahumada con brandada de bacalao, paté en croûte de pato y cerdo ibérico, puerro asado con holandesa de foie gras y trufa son algunos de las opciones para comenzar en festín. 

Entre los platos principales destacan la lubina con salsa nicoise, la raya a la mantequilla negra, y, muy especialmente, las aves como el coquelet al carbón o el magret de pato a la parrilla. 

Sin embargo es necesario hacer una mención notoria a su propuesta con reserva. Consiste en platos elaborados bajo petición en el momento de la reserva y que el chef prepara especialmente para el comensal de forma personalizada.  La reconocida sopa de cebolla, el lenguado meuniere, las cocochas de merluza al beurre blanc, el solomillo Wellington o el pichón de Mont Royal en salmis son algunos de los platos de este apartado tan personal y especial. 

Y como no podía ser de otra manera su apartado dulce se ve reflejado en una repostería de altísimo nivel: Tarta tatín, souflé de vainilla y armagnac  o mousse de chocolate con praliné. 

Completa la oferta una carta de vinos que recoge 60 referencias. Todas ellas francesas y de distintas regiones productoras con especial atención a Champagne, representada con hasta 15 etiquetas tanto de grandes maisons como de pequeño productor. 

Le Bistroman acerca al comensal a la Francia auténtica donde la pasión, la tradición y el producto se convierten en pilares básicos de su cocina. Un referente en la capital para los curiosos por esta gastronomía tan reconocida. 

Lo bueno: Servicio, local y carta.

Lo mejor: Si entre las opciones de platos con reserva no está ese plato favorito que el cliente recuerda de sus viajes a París, existe la opción de prepararlo, siempre en la medida de lo posible. (Increíble!)

Precio medio: 60€

Dirección: Amnistía, 10. Madrid Teléfono: 91 447 27 13

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