María Castro comprometida por cambiar la realidad de más de 100 familias con un niño enfermo de cáncer en España junto a Arnidol y Fundación Aladina aúnan fuerzas para paliar las devastadoras consecuencias que la COVID-19 ha provocado en niños con esta grave patología.


Como consecuencia de la COVID-19 y tras detectar un aumento considerable de familias que necesitan ayuda de orden vital, Arnidol y Fundación Aladina aúnan fuerzas y esfuerzos para pailar las devastadoras consecuencias de esta pandemia en niños enfermos de cáncer.

La llegada del ya popular coronavirus ha cambiado la realidad del mundo. Apagar, por un tiempo, el motor económico internacional ha hecho tambalear la estabilidad de muchos padres con niños gravemente enfermos forzados a lidiar con una realidad doméstica insostenible.

En 2021 Arnidol apoya al Fondo de Ayudas Extraordinarias de la Fundación Aladina con el objetivo de cambiar la realidad de más de 100 familias. El resultado de la primera fase de esta colaboración ha visto la luz esta mañana cuando Anna Español, Gerente de Marketing en la farmacéutica Faes Farma, ha hecho entrega de un cheque por 20.000 euros a Paco Arango, Presidente de Aladina, poniendo de manifiesto que la recaudación euro a euro durante todo este tiempo ha merecido y mucho la pena.

maría castro

María Castro comprometida con Arnidol a favor de la Fundación Aladina

Actriz, presentadora, bailarina, gimnasta rítmica en su pasado, madre de dos y solidaria. María Castro ha sido la cara visible de la extraordinaria colaboración entre Arnidol y Aladina. Se estrenó en la maternidad, mundo en el que vive volcada, en 2016 con el nacimiento de Maia. La COVID-19 ha alterado muchas realidades, también la de dar a luz en tiempos de crisis sanitaria, experiencia que vivió en primera persona cuando nació su segunda hija Olivia en octubre de 2020.

Según la protagonista de Seis Hermanas, se sintió feliz al completar su familia junto a su marido, José Manuel Villalba, pero desconcertada al no poder compartir la gestación ni su post parto con los suyos. Comprendió que era necesario adaptarse a las medidas de seguridad, pero vivió con pena acudir en soledad a todas las ecografías. Uno de los aspectos que más respeto le daba era dar positivo en el parto, lo cual hubiese implicado quedarse ingresada, que el bebé recibiese el alta, no poder ejecutar la lactancia exclusiva y perderse el primer y emotivo encuentro entre las dos hermanas.

Con actitud paciente y esperanzada, mantuvo el positivismo a la hora de parir con mascarilla, recibir las mínimas visitas en casa, prevalecer encuentros puntuales al aire libre, y no poder compartir un momento tan especial con hermanos y sobrinos debido al confinamiento provincial. No era una situación fácil pero el mensaje de la actriz siempre fue disfrutar de la vida con conciencia y protección.

A principios de este año, el matrimonio Villalba Castro fue noticia al dar positivo. Ahora todo eso pasó y María compagina su principal trabajo, ser madre, con incursiones puntuales en programas televisivos. Recién llegada de Pamplona, donde ha estado rodando parte de la comedia El Juego de las Llaves bajo las directrices de Vicente Villanueva, la actriz sigue de gira teatral cada fin de semana con La Cuartada hasta abril de 2022.

En su carrera profesional destacan sus papeles en éxitos de la pequeña pantalla como Los Serrano, Tierra de Lobos, Aída o, entre otros, Sin tetas no hay paraíso, participación por la que fue galardonada con un Ondas en 2009 a la mejor intérprete femenina de ficción nacional y un TP de Oro como mejor actriz.

Además de trabajar en cine y teatro, Castro también demostró su destreza en la cocina con su paso por la edición 3 de MasterChef Celebrity en 2018. Su vida sentimental es plena y estable junto al bailarín y osteópata José Manuel, quien le pidió la mano en directo en El Hormiguero un noviembre de 2017.

Pocos meses después se darían en sí quiero en el Parador de Baiona, Pontevedra, localidad donde la actriz disfrutaba del verano de pequeña. La pareja, que no descarta un tercer hijo, justo ayer celebraba su tercer aniversario de boda, compromiso que, según María, volvería a asumir cada día de su feliz vida.