No todos tenemos las habilidades necesarias para cocinar con precisión y buena mano. Si eres consciente de que todavía tienes mucho que aprender, estos trucos básicos serán tus mejores aliados.


Cocinar no es tarea fácil, implica mucho tiempo y mucha atención. A todas nos pasa que, en el apuro por cocinar o tener todo a punto para una hora determinada, terminamos cometiendo errores o equivocaciones de lo más comunes. Y es que no todas tenemos las habilidades necesarias para cocinar con precisión, buena sazón y calidad en nuestros platos. Es común que cometamos algunos errores a la hora de cocinar que influyen en el sabor, forma y calidad de la receta, haciendo que los platos no nos queden como esperábamos.

Los utensilios, mejor de acero inoxidable

La limpieza y el orden en la cocina son muy importantes, pero no lo son menos otras prácticas como el uso que hacemos de los utensilios. Hay objetos que se repiten en las cocinas de todos los hogares españoles. Entre los más comunes están los utensilios de madera, sin embargo, no deberíamos hacer uso de ellos. Su porosidad y tendencia a retener la humedad los convierte en un material perfecto para que se asienten todo tipo de bacterias.

Mucho ojo con el aceite

El aceite de oliva es uno de los productos que tenemos en la despensa de nuestras cocinas, pero no siempre lo utilizamos de la mejor manera posible. ¿Estaremos haciendo un uso responsable?

Comprar grandes cantidades que no vas a consumir rápido.

El aceite de oliva es mucho más económico cuando se compra en grandes garrafas pero antes debemos pensar cuánto aceite consumimos. Una vez abierto, el aceite debe consumirse en apenas seis semanas. El aceite no caduca, pero tiene fecha de consumo preferente, pasado el cual, merma su sabor.

Freír con poco aceite.

Para que un frito quede lo menos aceitoso posible, lo mejor es sumergirlo por completo en aceite de oliva muy caliente. Si por el contrario vertimos poco aceite en la sartén, lo que conseguiremos es quemar el aceite de oliva.

Que no se queme.

Uno de los trucos más sencillos pera evitar que el aceite se queme es esperar a que la sartén esté muy caliente para echarlo. Aunque parezca mentira, corre el riesgo de quemarse mientras el recipiente se calienta.

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Verter el aceite de oliva por el fregadero.

Tirar el aceite usado por el fregadero es una práctica que debes erradicar. Y es que, el aceite usado en la cocina discurre fácilmente por el desagüe pero, una vez en el interior de las tuberías, se enfría y se solidifica fácilmente, y podrá causar graves atascos. Recíclalo en un punto limpio.

Exponer el aceite a la luz.

¿Dónde guardas el aceite? Si lo almacenas en un lugar cálido, el aceite se degradará rápidamente. Lo más recomendable es guardarlo en un lugar fresco y oscuro. Y muy importante, evitar su exposición a la luz, porque afecta directamente a la composición del aceite.

Asociar la acidez con el sabor del aceite.

El dato de acidez que aparece en la etiqueta del envase no tiene nada que ver con su sabor. La acidez en el aceite de oliva solo es un parámetro químico, es decir, mide el porcentaje en peso del ácido oléico libre, no determina el sabor.

Elegir el aceite inadecuado.

Este ingrediente varía en función del tipo de aceituna del que se ha extraído. El aceite hojiblanca es fuerte e intenso, perfecto para consumir en crudo; el aceite picual, por otro lado, es el mejor para freír o para guisar.

Abusar del reutilizado.

Queda totalmente descartado reutilizar el aceite de girasol. En cuanto al aceite de oliva, no es conveniente utilizarlo en más de dos o tres ocasiones, y siempre y cuando haya sido perfectamente filtrado y conservado.

Conclusión: Asegúrate de consumir productos en perfecto estado y no tengas prisa al cocinar, cada proceso lleva su tiempo.

Otros errores de uso cotidiano

Lavar la pasta una vez está hecha. Gravísimo error. Cuando cocemos la pasta, esta queda cubierta de una capa de almidón que ayuda a que las salsas se adhieran mejor. Si la lavamos, lo que conseguimos es retirar esa fina capa, además de perder alguno de los nutrientes que contiene. Evita pasarla por agua después de cocerla.

Aliñar la ensalada primero con el aceite. En la cocina, el orden de los factores sí que altera el producto final. Debemos saber que el orden adecuado para aliñar las ensalas es verter el aceite en el último lugar, por la sencilla razón de que si lo añadimos primero, se creará una capa que no permitirá que realcen su sabor.

Descongelar a temperatura ambiente. Hay que descongelar los alimentos siempre en la nevera. Si por el contrario lo hacemos a temperatura ambiente o pasando el alimento bajo el agua muy caliente, conseguiremos que aumente considerablemente el riesgo de contaminación microbiana (las bacterias se reproducen entre los 4 y 60ºC).

Lavar el pollo y la carne antes de cocinar. Esta común táctica, tan habitual en nuestras cocinas, no solo no sirve para eliminar las bacterias de la carne, sino que además consigue el efecto contrario. Al pasar bajo el agua las piezas de pollo lo que conseguimos es aumentar el riesgo de propagación de bacterias y de contaminación cruzada.