No existe una receta mágica para conseguir una relación feliz y duradera, pero si ambos ponéis de vuestra parte y respetáis vuestros espacios, podréis lograr una unión a prueba de bombas.


Hablar de relaciones de pareja ‘sanas’ puede dar la falsa impresión de que existen relaciones perfectas, lo cual se aleja totalmente de la realidad. Toda relación tiene debilidades, pero lo importante es trabajar en ellas y superarlas poco a poco juntos. ¿Conoces las claves para hacerlo? Saca lápiz y papel y… ¡toma nota!

1- Conócete bien a ti misma

El amor de tu vida eres tú, porque tú estarás contigo el resto de tu vida. Así que la relación más importante de tu vida será la que tengas contigo. No podremos relacionarnos correctamente con el otro si no sabemos relacionarnos con nosotros mismos. Si no sabes quién eres, no podrás mostrarte tal y como eres y mostrarás una imagen irreal, quizás una de tus mejores versiones, esa con la que sueles quedar bien, la parte de ti simpática, divertida y agradable.

¿Pero qué pasará cuando las otras partes no tan agradables acaben aparezciendo? Solemos ser grandes ignorantes de nosotros y por eso es fundamental invertir en crecimiento personal para conocernos más a fondo, porque cuanto más sepamos de nosotros, más seguros nos sentiremos y mejor podremos relacionarnos con el otro. Esa será la verdadera clave de una buena relación.

2- El respeto es fundamental

El respeto es quizás el factor más importante para tener una buena relación de pareja, pero el respeto empieza antes por uno mismo. Si no nos respetamos a nosotros, no podremos respetar al otro. Respetarnos y ser fieles a lo que somos es clave para saber respetar. La capacidad de respetarnos y respetar nos muestra nuestra propia madurez. Cuando nos enamoramos esa persona nos gusta tal y como es, no nos planteamos que tendría que ser diferente a como es.

De hecho, su particularidad nos enamora y nos invita a que nosotros nos mostremos como realmente somos. Cuando queremos cambiar a alguien por el motivo que sea no estamos respetando a esa persona y si no respetamos, tampoco nos estamos respetando a nosotros.

3- Diversión, un ingrediente clave

Crea vínculos emocionales: La diversión es un ingrediente clave para la complicidad y la confianza en una relación de pareja. Es vital para crear unos vínculos emocionales fuertes. Y no es solamente el ocio, la diversión va mucho más allá. Divertirnos juntos es tener complicidad en las pequeñas y las grandes cosas, siempre se puede hacer algo serio juntos pero de forma divertida. La diversión tiene que ver con la variedad y con exponerse a lo nuevo.

Mantén tu propio espacio: Pero para divertirnos juntos de verdad, tenemos que saber divertirnos por separado, sin nuestra pareja, divertirnos cuando hacemos cosas a solas, con los amigos, la familia… y disfrutar de nuestros hoobies. De esta forma estaremos alimentando la independencia emocional y la confianza en la relación.

4- Cantidad sí, pero calidad también

Cuando queremos cambiar a alguien es porque nos sentimos inseguros y creemos que si la persona cambia estará siempre con nosotros y no nos abandonará. Sin embargo, ocurrirá todo lo contrario, si intentamos cambiar a una persona que se respeta a sí misma, esa persona huirá de nuestro lado por simple y pura supervivencia. Además, si intentamos cambiar a alguien y finalmente lo conseguimos, la persona en la que se convertirá ya no será la persona de la que nos hemos enamorado y, por tanto, la relación acabará por destruirse.

pareja

5- Tolerancia y paciencia

La tolerancia está vinculada al respeto, ya que tolerar es respetar y apreciar las ideas, opiniones o actitudes de las demás personas, aunque no coincidan con las propias. Ser tolerantes en general nos ayuda a tener una mejor relación con otros y también con nosotros mismos. Y aquí al igual que con el respeto, la tolerancia también empieza por uno mismo. Al ser tolerantes con nosotros aprendemos a amarnos y aceptarnos tal y como somos, generando amor incondicional y enseñándonos a ser más tolerantes con el otro. El poeta Rumi decía que el amor incondicional tiene solo dos ingredientes: tolerancia infinita y paciencia infinita. A través de la tolerancia generaremos la paciencia necesaria para tener una buena relación con nuestra pareja.

6- Comunícate con cariño

Una buena comunicación es esencial para tener una buena relación, aprender a comunicar nuestros deseos y necesidades al otro sin miedo a lo que pensará ni vergüenza, nos permitirá ser más sinceros y auténticos. La comunicación en sí es un arte, de ahí que haya tantos cursos y talleres para aprender a comunicarnos. En una relación hay tres tipos de comunicación que debemos tener muy presentes, porque nos pueden llevar al éxito o
al fracaso de la relación.

Estas son: la cuidadosa, la descuidada y la afectuosa. La cuidadosa es cuando nos ocupamos de nuestra pareja por encima de satisfacernos a nosotros. La descuidada se da cuando por encima de todo está conseguir nuestro propósito sin importarnos de cómo le afecta a nuestra pareja.

Y, por último, la afectuosa es cuando nos comunicamos desde lo que para nosotros es importante considerando también lo que para nuestra pareja es importante. En definitiva, aprender a comunicarnos siempre de forma afectuosamente con nuestra pareja nos será de gran ayuda.

7- Mantén viva la llama

Mantener viva la chispa que nos hizo mirar a esa persona por primera vez es otro de los grandes logros para que una relación perdure en el tiempo. La intensidad de la atracción sexual disminuye con los años, eso es algo natural y totalmente normal, pero por eso tenemos que tomarnos en serio esta parte y alimentarla con juegos de seducción,
innovando y compartiendo momentos íntimos de calidad, ya que la relación sexual que tengamos con nuestra pareja será determinante a la hora de mantener viva la relación.

8- Proyecto común, sinónimo de éxito

El futuro debe estar siempre muy presente. Por muy compatibles que seamos o por mucho amor que sintamos el uno por el otro, si no tenemos un proyecto de vida en común (a corto o largo plazo) en el que la relación pueda crecer, es muy probable que la pareja no consiga perdurar en el tiempo.

Los proyectos nos unen, nos permiten crear juntos algo nuevo que nace y pertenece a la relación. Hay muchos tipos de proyectos que una pareja puede crear juntos: una familia, construir una casa, crear una empresa, recorrer el mundo viajando, incluso un gran sueño común. Da igual el proyecto, tener planes comunes que nos permitan mirar al futuro juntos con ilusión será un factor fundamental en una relación de pareja fuerte, saludable y duradera.