Clicars nos ofrece una serie de recomendaciones para evitar imprevistos y conseguir una vuelta a casa apacible y sin averías tras las vacaciones ¡Toma nota!


De todos es sabido que las temperaturas extremas que han vivido nuestros coches aparcados en la calle o recorriendo diferentes caminos a los que están habituados durante estas jornadas veraniegas, pueden afectar al rendimiento habitual de nuestro vehículo y sus componentes.

Sin embargo, la mayoría de los problemas que el calor causa en nuestro coche (básicamente, un sobrecalentamiento de todo el vehículo, tanto de la mecánica como de la estructura y el interior) pueden evitarse con medidas sencillas como revisar sus elementos más importantes antes de ponernos en carretera.

coches

  1. Revisar líquidos. Los líquidos refrigerantes en los que tu coche se apoya para evitar que se congele el agua de sus sistemas cuando las temperaturas caen en invierno, también son los responsables de mantener el motor en perfectas condiciones durante el verano, cuando el calor (que disminuye el oxígeno del aire y empeora la combustión de los cilindros) amenaza con recalentarlo. Echar un vistazo para comprobar que no se han evaporado y que todo está en perfectas condiciones antes de emprender la vuelta a casa puede evitarnos más de un disgusto.
  2. Revisar neumáticos. Los neumáticos también son los elementos que más acusan las temperaturas altas en nuestro vehículo. En verano, el caucho de los neumáticos se vuelve más frágil, especialmente la zona de rodadura que está en permanente fricción con el asfalto ardiente. Esta circunstancia afecta a la eficacia de las gomas, que se volverán más sensibles a los pinchazos, y al rendimiento general del vehículo, que gastará más combustible. Comprobar que están en buen estado y reemplazarlos en caso de que no sea así, nos permitirá disfrutar de una vuelta a casa más placentera y segura.
  3. Limpiar la carrocería. A pesar de que se trata de la barrera protectora de nuestro vehículo frente a las agresiones climatológicas, no solemos atender las necesidades de su carrocería con tanta frecuencia como sería recomendable. La humedad de las zonas de costas propicia que la pintura se oxide, se cuartee y se rompa, por lo que limpiar el salitre antes de emprender la marcha puede evitarnos muchos disgustos posteriores (la corrosión, además, puede darnos problemas más tarde, a la hora de pasar la ITV).
  4. Revisar frenos. El rendimiento de las pastillas de freno también es sensible a las altas temperaturas, ya que su refrigeración se hace más difícil, poniendo en riesgo la capacidad de frenada habitual del coche. Además, una conducción agresiva puede agravar el problema y dar lugar a nuevas averías debido al aumento del calor generado por las pastillas. De nuevo, revisar el sistema, hacer varias pruebas antes de lanzarnos a la carretera y practicar una conducción sosegada, evitará que los frenos nos den un susto.
  5. Batería. Con más de 20ºC, la batería del coche ya no se encuentra del todo a gusto, por lo que son responsables de casi la mitad de las averías que surgen en los viajes por carretera. El calor hace que su ácido se seque con mayor facilidad, especialmente en las baterías con mucho uso, que pueden averiarse seriamente e, incluso, dejar de funcionar para siempre. Comprobar que todo está en orden y que el vehículo arranca con vigor y presteza antes de emprender la vuelta a casa es una medida imprescindible para evitar imprevistos.
  6. Alumbrado. Revisar el sistema de alumbrado de nuestro coche no sólo es una recomendación para evitar averías, sino una buena idea si queremos evitar multas. La visibilidad general del vehículo también se ve afectada por las altas temperaturas, desde carcasas de plástico de los faros, que pierden nitidez, hasta las gomas de las escobillas, que se cuartean, poniéndonos en riesgo en situaciones imprevistas como una tormenta de verano.
  7. Repaso general. Al igual que comprobamos que está el cepillo de dientes, las chanclas y el cargador del móvil antes de cerrar la maleta, hacer un repaso general a las condiciones del vehículo antes de emprender la vuelta a casa puede ser una buena idea y una forma de evitar sorpresas desagradables. En este último vistazo, debemos comprobar que llevamos todos los elementos de seguridad en orden, así como la documentación del coche, que nos puede ser requerida por la autoridad en cualquier momento. Además, medidas preventivas como llevar unas baterías externas, sistemas de visibilidad en caso de accidente o algo de comida y refresco puede salvarnos de situaciones desagradables.

coches