En 1955, el ingeniero estadounidense Eugene Polley inventó el mando a distancia. Polley era gerente de la compañía Zenith Radio Company, una de las empresas de tecnología más innovadoras del mundo durante el siglo XX. Aquel primer dispositivo para cambiar los canales de la televisión a distancia recibió el nombre de Flash Matic.


La idea de la creación de este dispositivo, no obstante, llegó de la mano del fundador de la compañía, el comandante E.F. McDonald. Sin embargo, el cómo se llegó hasta la invención de este aparato poco o nada tiene que ver con lo que pensamos.

¿Cómo bloquear la excesiva publicidad de la parrilla televisiva?
Los anuncios publicitarios comenzaron a tomar forma en las televisiones estadounidenses durante la década de los 50. Poco a poco, la publicidad fue adentrándose en todos los hogares, hasta el punto de convertirse en demasiado repetitiva. Por culpa de la publicidad excesiva, los norteamericanos empezaron incluso a odiar la televisión.

La idea que McDonald sugirió a sus ingenieros fue la de crear un aparato que permitiera bloquear los anuncios que aparecían en la televisión. Fue así como Eugene Polley creó su Flash Matic, un dispositivo aún muy rudimentario con el que los televidentes podían desde su sillón encender y apagar, subir y bajar canales y silenciar. Pero todo ello con un solo botón.

Las esquinas del receptor contaban con una célula fotoeléctrica que servía para una sola función. Los receptores inferiores eran los que servían para silenciar y encender – apagar, mientras que las células fotoeléctricas superiores eran las encargadas de cambiar los diferentes canales avanzando o retrocediendo.

El Space Command, la versión de mando a distancia mejorada
La primera versión del Flash Matic era muy básica. Había que apuntar muy bien a las esquinas de la televisión para que funcionara. Incluso si la luz de una bombilla era demasiado potente , podía incidir en las células fotoeléctricas de la televisión bajando y subiendo el volumen del aparato por sí solo.

De ahí que la compañía trabajó intensamente en la creación de un modelo mejorado, al que puso el nombre de Space Command. Un dispositivo este que, a diferencia de los haces de luz de Flash Matic, utilizaba ultrasonidos.

Así fue como nació el mando a distancia. Un aparato que realmente no fue concebido con la idea de cambiar cómodamente los canales de la televisión desde el sillón, sino más bien como silenciador de publicidad.