Los niños pequeños no son conscientes del peligro que corren en muchas ocasiones.

Cualquier acción puede ser un motivo de riesgo, incluso en el propio hogar. Algo así es lo
que le ocurrió a la pequeña Saphira Summers, una niña australiana de apenas 2 años
que ingirió hasta 20 pilas de botón.

Afortunadamente, su madre, Hope Summers, pudo darse cuenta a tiempo del hecho y
trasladó a su hija de manera urgente al Queensland Children’s Hospital en Brisbane
desde su casa en la ciudad de Toowoomba.

Nada más llegar al hospital y conocer el caso, los médicos le practicaron a Saphira una
operación de urgencia. Una intervención que resultó todo un éxito y con la que se evitó
mayores daños, ya que la niña apenas sufrió leves quemaduras superficiales en el
estómago.

Los médicos que la atendieron aseguraron que la rápida intervención de la madre fue lo
que le salvó la vida a Saphira. De haber llegado al hospital tan solo una hora más tarde, la
niña habría podido sufrir daños mucho más graves y permanentes.

Sin embargo, la madre de Saphira aún tiembla al recordar el momento en el que descubrió
a su hija tomando las pilas: “Realmente, fue un instante aterrador, especialmente cuando
íbamos camino del hospital. Gracias a Dios, todo se ha saldado de forma satisfactoria y
mejor de lo que pensábamos”

Hope Summers relató más tarde que cuando regresó a casa con su hija se deshizo de
todas las pilas de botón y cualquier tipo de batería que tuviera en casa. Según contó más
tarde, su hija creyó que aquellas pilas de botón eran caramelos, hasta el punto de
asegurarle que estaban deliciosos.

“El hecho que me dijera que las pilas estaban deliciosas fue algo que me aterró” aseguraba
Hope Summers. “Apenas la dejamos sola jugando unos 20 minutos. Fue ella misma la que se las arregló para encontrar las pilas, abrir el paquete en el que venían envueltas y
tragarlas”.

No obstante, esta situación no es un hecho aislado. Se estima que en Australia alrededor de 20 niños cada semana acuden a urgencias hospitalarias después de haber ingerido pilas
de botón.

El Servicio de Ambulancia de Queensland ha instado a los padres a que presten especial
atención a estas situaciones con sus hijos. La época de Navidad, con la llegada de muchos juguetes y productos que utilizan este tipo de baterías, es muy propicia para que surjan este tipo de emergencias.

Las pilas de botón pueden llegar a ser mortales para un niño pequeño. No en vano,
cuando se ingiere una pila de botón y esta llega al esófago crea una corriente que puede
llegar a quemar el estómago, causando una hemorragia interna y, por consiguiente, la
muerte.