Las pequeñas molestias musculares pueden llegar a ser más incapacitantes de lo que imaginas. Tranquila, con sencillos remedios caseros podrás volver a estar en plena forma.


A veces resulta complicado compaginar el papel de madre y trabajadora a la vez. El ritmo de vida es superior al normal y eso provoca estrés, cansancio, fatiga, dando lugar a la aparición de dolor de cabeza, de espalda, de cuello, lesiones o enfermedades, que deterioran la calidad de vida.

Pero muchos de estos dolores, afortunadamente, se pueden aliviar con alternativas naturales y caseras, sin tener que tomar medicamentos. Conócelos y recuerda que estas opciones no reemplazan la consulta al médico especializado.

Espalda

Cuida la postura
Intenta mantener una postura correcta al sentarte, situando las articulaciones de la rodilla, cadera, codos en un ángulo de 90. Además opta por asientos ergonómicos, con el tiempo evitarás posibles efectos adversos en la espalda.

Nada siempre que puedas
El ejercicio físico tonifica los músculos responsables de la estabilidad de la espalda, sobre todo la natación y los abdominales. Por el contrario evita deportes de impacto.

Respira bien
¿Eres propensa a las contracturas? Una respiración basada en inspiraciones y espiraciones profundas ayudarán a que tus músculos se relajen y no se creen esas molestas lesiones.

Colchón
Mejor invertir en un buen colchón que no consumir pastillas para dormir. Un buen descanso evitará que la espalda se resienta. Decántate por un colchón que no sea ni muy rígido ni muy blando.

Pies y piernas

Usa plantillas
Coloca plantillas de silicona o almohadillas en la parte delantera del zapato si eres de las adictas al tacón. No vendrá mal acolchar especialmente esta zona, ya que en ella se ejerce más presión al recaer el peso de nuestro cuerpo. También puedes optar por los tacones de plataforma, el alza delantera ayudará a caminar mejor y tendrás mucha más estabilidad.

Ojo con los resbalones
Hay veces que la suela de los tacones son resbaladizas y apretamos más el pie para no caer. Pon pegatinas antideslizantes en la suela o haz unos pequeños cortes en ella con la ayuda de un cuchillo. Listo, fuera resbalones y dolor.

Altura y anchura
Apuesta por una altura media, de entre 4 y 6 cms. como máximo, el dolor será menor al disminuir la curvatura a la que se somete el pie. Además, el tacón ancho siempre resulta más estable y cómodo.

Menstruales

Calor
Reduce los espasmos musculares poniendo en el abdomen paños tibios o una bolsa térmica. El calor puede aumentar el flujo.

Come algo cada 4 horas
Intenta comer poca cantidad, pero con una frecuencia de cada 4 horas. Además, apuesta por alimentos ricos en carbohidratos.

Consume canela
Prueba a incluir a modo de especia albahaca en las comidas, contiene ácido caféico, que alivia los dolores menstruales. O si lo prefieres hazte una infusión, pon a hervir un litro de agua y añade dos cucharadas de albahaca. Deja enfriar y toma medio vaso cada media hora. Aunque si lo prefieres, puedes optar también por la canela, rocíala en tus postres o tómala en infusión, verás cómo mejoras gracias a su acción analgésica, antiespasmódica y antiinflamatoria que ayuda a relajar los músculos.

Toma menos sal
Durante los días del periodo no bebas café, te provocará hinchazón. Ni comas legumbres, o harán que tu digestión se vuelva más lenta. Por su parte, reduce el consumo de sal, ya que incrementa la retención de líquidos.

dolores

Migrañas

¿Agua o café?
No te excedas con el consumo de café, puesto que la cafeína puede provocar jaquecas reiteradas. Lo mejor es no tomar más de 200 g diarios de café. A cambio, aumenta la ingesta de agua, la deshidratación reduce el flujo sanguíneo al cerebro desencadenando el dolor. Muchas veces, el dolor y la pesadez de cabeza es simplemente pura deshidratación.

Come frutos secos

Consume a diario alimentos ricos en magnesio, ya que la ausencia de este mineral puede inducir a que tengamos migrañas. Las verduras de hoja verde, acelgas o espinacas; o los frutos secos, como el anacardo o la almendra son ideales para reducir este malestar.

Haz ejercicio
Monta en bicicleta o sal a pasear, una media hora diaria, manteniendo un ritmo cardiaco estable y respirando por la nariz. El ejercicio físico de intensidad moderada reduce el estrés, uno de los motivos causantes de las molestas jaquecas. Al igual, se liberan endorfinas, las cuales bloquean los sensores de dolor. Además te permite construir un cuerpo fuerte y verte mejor que nunca.

Oído

¿Agua oxigenada?
Echa 2 gotitas de agua oxigenada en el oído y deja actuar durante 2 minutos. Pasado este tiempo, inclina la cabeza en sentido opuesto para que salga el agua. Repítelo cada 3 o 4 horas, aliviará el dolor de oído y, conseguirás expulsar la cera del oído.

Cebolla
Parte una cebolla por la mitad, calienta un trozo en agua caliente, envuélvela en un pañuelo y póntelo cerca del oído tres veces al día durante cinco minutos. Aliviará molestias e infecciones que producen dolor de cabeza e oído.

Al dormir
Duerme ligeramente incorporada, elevando la cabeza con ayuda de varias almohadas. Esto dará un mayor drenaje en el oído, lo que evitará el dolor.

Dolor de garganta

Sopas
Consumir una sopa calentita es muy eficaz para aliviar los dolores de garganta. La de pollo y las vegetales son las más recomendadas, mientras que la de tomate se desaconseja por ser ácida, al igual que las que contienen lácteos por aumentar la mucosidad.

Haz gárgaras
Añade media cucharada de sal en un vaso de agua tibia (no caliente), después da un sorbo, inclina la cabeza hacia atrás y haz gárgaras con la boca llena durante unos 10 segundos. Pero no lo hagas más de tres veces al día. La sal es una forma eficaz de eliminar los gérmenes, aliviar la garganta irritada y relajar el tejido inflamado. Beber líquidos fríos o té de hierbas caliente puede reducir el dolor de forma temporal, como la manzanilla. El líquido te ayuda a relajar la garganta.

Miel
Toma una o dos cucharadas de miel dejando que repose en la parte posterior de la boca. Este conocido antiséptico logrará destruir los microbios que causan las infecciones, gracias a sus propiedades antibacterianas, beneficiosas para la prevención y el tratamiento de enfermedades como la sinusitis, las anginas o los famosos resfriados.

Evita la sequedad ambiental
Lo mejor para evitar el dolor es humedecer la garganta, para ello el vapor que genera una ducha de agua caliente es ideal. Se evitará que la garganta sufra la sequedad del ambiente.