La telemedicina permite resolver dudas y tener un seguimiento médico personalizado sin tener que desplazarse.


En España, los centros de atención primaria resuelven el 85% de las visitas sin tener la necesidad de derivarlas a un hospital. Además, se estima que un 70% de estas consultas se podría resolver de forma no presencial.

La propia Organización Mundial de la Salud ya anunció hace más de 3 años que las tecnologías móviles desempeñarán un papel fundamental en la sanidad por su facilidad de uso y su amplio alcance. Y es que pedir una receta, resolver dudas sobre medicación, hacer un seguimiento o concertar una cita con el especialista son algunas de las muchas gestiones que ya se pueden hacer desde casa.

Atención para todos

Es un hecho. La telemedicina evita dos grandes inconvenientes de la atención presencial: las esperas y los desplazamientos. ¿Quién no prefiere que le atiendan al instante y sin tener que desplazarse lo más mínimo?

Además, estas facilidades son clave para las personas que tienen dificultades para acceder a la sanidad, como las que viven en zonas rurales o los pacientes con movilidad reducida.

Pero no solo eso, la telemedicina también permite una atención más personalizada dado que la comunicación por chat, llamada o videoconsulta hace que la relación entre el paciente y el médico sea mucho más cercana y constante.

La prevención, decisiva

Se suele decir que más vale prevenir que curar. ¿Cuántas veces no vamos al médico hasta que ya existe un problema? De hecho, mucha gente solo se acuerda cuando necesita salir corriendo a urgencias. Gracias a la telemedicina se puede revertir esta mala costumbre ofreciendo un seguimiento cercano y una práctica centrada en la prevención.

Lo dice la OMS: “La telemedicina puede fomentar cambios positivos en los comportamientos en materia de salud para prevenir el inicio de enfermedades agudas y crónicas”.

Ahorro de tiempo

Actualmente, el 61% de los españoles resuelve sus dudas sobre salud en Internet. Y ese mismo porcentaje asegura no haber ido al médico por falta de tiempo. ¿Más razones? Hay algo en lo que todos estamos de acuerdo: la sanidad pública está desbordada.

Ante esta situación, la telemedicina se postula como la herramienta perfecta para optimizar los tiempos de atención, diagnóstico y tratamiento. Además, es el mejor complemento a los servicios de asistencia primaria en el seguimiento del paciente, circunstancia que en muchas ocasiones no se puede hacer por la falta de recursos humanos.

Pero… ¿cómo funciona la telemedicina?

Hay distintas opciones: la consulta médica puede ser atendida a través de correo electrónico, por chat, por videoconsulta y hasta por whatsapp, con la posibilidad de adjuntar imágenes (si por ejemplo se trata de una herida o un problema dermatológico) o documentación adicional. Tras la consulta, el paciente recibe el diagnóstico, el informe médico y hasta la receta con el tratamiento prescrito.

En la actualidad más de 1.600 médicos atienden virtualmente a casi 450.000 pacientes. ¿Necesitas más razones para convencerte? Entonces debes saber que una escuesta reciente reveló que el 90% de las personas que ya han probado la telemedicina han quedado satisfechas.

¿Qué patologías se pueden tratar?

En general, es posible la atención, consulta y seguimiento de casi cualquier afección y dolencia, por específica que sea. Entre las consultas más demandadas se encuentran las dermatológicas y oftalmológicas. Aun así, los pacientes con enfermedades crónicas como la diabetes o con problemas cardíacos, respiratorios o renales, también pueden disponer de un seguimiento y tratamiento a distancia.