En verano, especialmente, sufrimos de retención de líquidos, pesadez y mala circulación. Para evitarlo hay ciertos tips que debes seguir a rajatabla. ¡Empieza ya y presume de piernas!


Hidrata bien la piel

Te ayudará a mantenerla más elástica, pero también a combatir la hinchazón. Hazlo por la noche mediante suaves masajes ascendentes desde los pies hasta por encima de las rodillas. No olvides también hacerlo tras la ducha, pues tendrás el poro abierto y el producto penetrará mejor.

Además de optar por cremas o lociones hidratantes, también puedes aplicarte geles más específicos. Estos acostumbran a contener entre sus activos extractos de hamamelis, lavanda, salvia y otros aceites esenciales que combaten las piernas hinchadas, reducen la sensación de pesadez y aportan frescura. ¿Un plus? Deja estas cremas en la nevera, así, cuando vayas a aplicarlas, el efecto frío ayudará a descongestionar y calmar al instante tus piernas.

Haz cambios de temperatura

Para activar la circulación alterna duchas tibias con chorros fríos en las piernas. Al finalizar, aplica agua muy fría a las pantorrillas en sentido ascendente para aliviar la sensación de pesadez. También, una vez por semana, aprovecha para exfoliar tus piernas, es fundamental para que luzcan bonitas. Utiliza los mismos productos que para el resto del cuerpo, aplicándolos con firmes movimientos circulares y ascendentes.

Si usas medias…

Opta siempre por aquellas de compresión con funciones drenantes, que contribuyen a aproximar las paredes de las venas. Y no olvides que no debes estar en la misma posición durante mucho tiempo. En el trabajo mueve frecuentemente los pies y los tobillos. En casa, mantén las piernas en alto el mayor tiempo posible.

Bebe mucha agua

Es importante beber la cantidad de agua suficiente (al menos 2 litros de agua al día) para mantener una buena velocidad de circulación. Lo mejor es optar por aguas minerales e infusiones sin azúcar. La cola de caballo o el diente de león, además, tienen un gran efecto
diurético y luchan contra la retención de líquidos.

Necesitas Omega 3

Aunque es conocido por sus múltiples efectos beneficiosos sobre la salud, la principal virtud del Omega 3 es la de diluir la sangre, dificultando la formación de coágulos, garantizando su correcta circulación e impidiendo la aparición de afecciones cardiovasculares.

Por tanto, los ácidos grasos Omega 3 son imprescindibles en la época de verano, ya que ayudan a reducir la inflamación, previenen las varices, combaten la retención de líquidos y reducen la pesadez en las piernas.

Además, también mantienen la piel hidratada y fortalecen su barrera protectora frente al sol. ¿De dónde se obtiene el Omega 3? A través de una dieta saludable y equilibrada rica en alimentos con un alto contenido en este ácido esencial o con suplementos específicos.

4 Alimentos esenciales

Nueces: Una nuez contiene aproximadamente 0,19 gramos de omega 3, por lo que con 4-5 nueces al día es suficiente. Otros frutos secos ricos en ácidos grasos son las almendras y los cacahuetes.

Atún: 12 gramos al día bastarían para cubrir las necesidades diarias de Omega 3 de un
adulto, que equivalen a unos 0,25 gramos. Tampoco deben faltar en tu dieta el salmón, arenque, caballa, sardina y anchoa.

Brócoli: Entre las verduras es el alimento más rico en ácidos grasos Omega 3. Además, sus propiedades antioxidantes ayudan a eliminar toxinas y radicales libres.

Semillas de lino: Son la mayor fuente vegetal de ácidos grasos esenciales. Lo ideal es tomar 25 gramos al día. Puedes incluirlas en tus ensaladas o en el yogur del postre.