Si sueles acostarte y levantarte temprano y tus máximos de actividad y rendimiento se producen por la mañana, seguramente tu ritmo circadiano es matutino.


Hay personas que están activas desde muy temprano y otras que se sienten en pleno rendimiento bien entrada la tarde. Si tu te levantas de buen humor y aprovechas al máximo tu energía, está claro que eres diurna. ¿El inconveniente? Pasada la hora de comer seguramente te empiece a entrar el sueño. Apunta estos consejos para aprovechar al máximo el día.

Lo primero a tener en cuenta es que el cuerpo va a rendir menos una vez pasadas las 3 o 4 de la tarde. Esto es debido a que el organismo tiene que ponerse de acuerdo para trabajar en la digestión, así que otras actividades como el mantenerse activo quedan relegadas a un segundo plano. ¿La solución?

COME MÁS LIGERO

Si quieres evitar caerte de sueño porque necesitas seguir a pleno rendimiento durante algunas horas más de la tarde, es clave que no hagas comidas copiosas. Aunque es probable que hayas desayunado muy pronto, no esperes al mediodía para darte un atracón. Lo ideal es que durante la mañana tomes tentempiés ligeros.

SAL A AIREARTE

Pasear unos minutos después de comer es la mejor solución para combatir los síntomas del cansancio, porque reactivas la circulación de energía por todo el cuerpo. Además, procura exponerte a luz más intensa por la tarde (por ejemplo, en la oficina sube los estores hasta arriba) de esta forma retrasarás la producción de la melatonina, la hormona que induce el sueño.

RESPIRA PROFUNDAMENTE

Realizar respiraciones profundas ayuda a aumentar la cantidad de oxígeno en la sangre y a evitar la sensación de sueño excesivo. Prueba esto: respira profundamente por la nariz, aguanta el aire 2 segundos y después expíralo por la boca. Repite esto 10 veces cada hora a partir de las 4 de la tarde.

CAMINA CADA DÍA ANTES DE CENAR

El ejercicio genera endorfinas, las hormonas encargadas de la felicidad, que contribuyen a aliviar tensiones y a combatir todo el estrés acumulado durante el día. Además, caminar a paso ligero durante 30 minutos antes de cenar te ayudará a conciliar el sueño y dormir bien, ya que te cansará lo suficiente pero sin alterarte.

Y no solo eso, esta caminata también contribuye a combatir el estreñimiento y a regular el tránsito intestinal. ¿Necesitas más razones? Cuando haces ejercicio aumenta la producción de noradrenalina, una hormona que además de aumentar el ritmo metabólico, inhibe el hambre, perfecto para las personas diurnas, que se acuestan pronto.

Y ADEMÁS… INCLUYE EN TU DIETA

  • Chocolate negro: Para luchar contra el cansancio, lo ideal es tomar entre 2 y 3 onzas de chocolate negro (mínimo 70% de cacao) después de la comida principal o en la merienda, junto con una pieza de fruta.
  • Plátano: Contiene potasio, fundamental para conseguir la energía que necesitas durante todo el día. Si haces deporte, tómalo justo antes de entrenar, te cargará las pilas.