La sequedad ocular es una de las patologías más frecuentes en las consultas de oftalmología (30% de las visitas).


Se debe a falta de secreción acuosa (déficit de lágrima), o exceso de evaporación. En el primer caso puede ser por un problema autoinmune, como el síndrome de Sjögren (que daña las glándulas exocrinas y mucosas, produciendo alteraciones en la película lagrimal), o por ciertos fármacos (antiacné, algunos beta-bloqueantes, anticonceptivos orales, antihistamínicos, etc.).

El ojo seco evaporativo se produce por disfunción de las glándulas de Meibomio (falta o alteración de los lípidos que componen la lágrima), blefaritis, baja frecuencia de parpadeo. Y por causas externas como ambiente seco, uso excesivo de dispositivos, tras una cirugía o colirios con conservantes.

“Puede aparecer en cualquier momento de la vida pero su prevalencia aumenta con la edad. El 75% de la población mayor de 65 años padece síndrome de ojo seco”, asegura la farmacéutica Arantxa Sainz de los Terreros. La sequedad ocular es, junto a los sofocos, uno de los síntomas más frecuentes de la menopausia.

La disminución hormonal provoca una alteración en el estímulo de la secreción de las mucosas, modificando también la cantidad y calidad de película lagrimal. “Entre los principales síntomas figuran la sensación de pinchazos en el interior del ojo que suele ser signo de la aparición de pequeñas heridas puntiformes en la córnea”, asegura el Dr. Dorronzoro.“

El ojo seco no se cura, pero las molestias se alivian con lágrimas artificiales. “En los casos de ojo seco evaporativo los tapones de silicona colocados en el punto lagrimal permiten que la lágrima esté el mayor tiempo posible en la superficie ocular”, explica el Dr. Martínez de la Casa.

Lágrimas artificiales

Son compuestos que imitan la composición de la lágrima. “Pueden emplearse varias veces al día, una o dos gotas en cada ojo. Es recomendable parpadear para que se distribuyan uniformemente por toda la superficie ocular. Son inocuas y no crean dependencia”, cuenta Sainz de los Terreros.

Hábitos saludables para tratar el ojo seco

  • Evitar ambientes secos o con humo.
  • Minimizar el uso de aire acondicionado y calefacción.
  • Usar humidificadores.
  • Parpadear con frecuencia.
  • Hidratar la superficie ocular con gotas oftálmicas hidratantes.
  • Proteger los ojos del viento, el sol, la polución y el frío con gafas de sol.
  • No exponerse a corrientes de aire que favorezcan la evaporación de la lágrima (no orientar ventiladores hacia la cara, no conducir con las ventanillas abiertas).
  • Evitar la playa y el campo en días de viento.
  • Evitar el polvo doméstico, el humo del

salud ocular

Abuso de pantallas

Tips para la salud visual

  1. No mirar el móvil o tablet muy cerca. Alargar la distancia a 35 cm al menos, o estaremos haciendo un sobreesfuerzo en la convergencia y enfoque de los ojos. Para las pantallas de ordenador la distancia óptima es de 40-50 cm para portátiles y 60-70 cm para los de sobremesa.
  2. Parpadear para mantener la hidratación ocular. Normalmente la frecuencia de parpadeo es de 15 veces por minuto, ante las pantallas baja a 5 veces, provocando pérdida de calidad visual, incomodidad e irritación.
  3. Inclinar la pantalla de ordenador ligeramente y situarla bajo la altura de los ojos porque la musculatura ocular está diseñada para converger cuando bajamos la vista al mirar de cerca, la parte superior de los ojos queda cubierta por los párpados y la lágrima se evapora menos.
  4. Evitar mirar pantallas a oscuras. Para no perder el estímulo de la visión periférica, mantener luz ambiente, mejor natural, evitando los reflejos.
  5. Regla 20-20-20. Realizar descansos de 20 segundos cada 20 min. mirando a una distancias de 20 pies (6 metros).