No solo están deliciosas sino que son una fuente importante de proteínas vegetales. Poseen un alto contenido en hierro y selenio, que protegen ante las enfermedades del corazón.


Con la llegada del otoño, la temporada de setas se dispara en los bosques de la mitad norte de España. Aunque a día de hoy podemos encontrarlas en cualquier supermercado, esta es la mejor época del año para salir a recolectarlas. Las setas, además de ser un condimento indispensable para nuestros platos, tienen numerosas propiedades nutricionales que son muy beneficiosas para nuestra salud.

Son ricas en hierro, fósforo, magnesio, calcio y vitaminas A B (B1, B2 Y B3), C y D. Según la Fundación Española de Nutrición, la composición por cada 100 gramos de porción comestible es de 25 kilocalorías, 1´8 de proteínas, 4 de hidratos de carbono, 2´5 de fibra y 0 de colesterol.

Refuerzan el sistema inmune

Las setas son ricas en la producción de citoquinas, proteínas de bajo peso molecular que ayudan a combatir las infecciones. Además, contienen polisacáridos y vitaminas del grupo C, imprescindibles para el correcto funcionamiento del sistema inmune y de las defensas naturales del organismo.

Desintoxicantes

Las setas pertenecen al grupo de alimentos alcalinos, bajos en nivel de acidez. Gracias a su composición, ayudan a la función del hígado y actúan como desintoxicante natural. Y no solo eso, mejoran el funcionamiento intestinal, previenen el cáncer y evitan la osteoporosis. Su efecto diurético y las bajas calorías convierten a las setas en un aliado para aquellas personas que quieren perder peso.

Buenas para la memoria

En ocasiones, el exceso de trabajo y una mala alimentación acaban pasando factura a nuestro rendimiento. Alimentos como las setas portobello destacan por su composición en hierro y magnesio, dos minerales indispensables para hacer funcionar correctamente a nuestro sistema nervioso. Sus efectos son inmediatos; mejoran las funciones cerebrales a las 6 horas de haberlas tomado. Sus beneficios se ven incrementados si las mezclamos con alimentos como el aguacate, las semillas de calabaza o la cúrcuma.

Es imprescindible reconocer las variedades de setas comestibles para evitar cualquier daño a la salud; algunas son muy parecidas a las tóxicas. Ante la duda, no las recojas.

Evitan la caída del pelo

La anemia es una de las causas más comunes de la pérdida y caída del cabello. Las setas son una buena fuente de hierro, y de otros minerales como el selenio y el cobre, fundamentales en la formación de queratina y en el suministro de nutrientes vitales a los folículos pilosos.

La especie shiitake, originaria de Asia occidental, ayuda a mantener vivo el color de tu pelo gracias al alto nivel de cobre que contiene. Entre sus propiedades medicinales destacan los beneficios en el sistema inmunológico.

¡Directas al plato!

Se pueden cocinar salteadas, a la brasa, en guisos o en risottos. Existen otras recetas de cocción lenta, gratinadas al horno, en tempura o incluso crudas. El truco para que esta exquisitez gastronómica guarde toda su esencia es conocer bien las propiedades de cada especie y cómo deben cocinarse.

setas

La receta: Ensalada de espinacas y setas

Ingredientes:
300 g de setas
300 g de espinacas
250 g de apio
250 g de zanahorias
50 g de cebollas tiernas
25 g de nueces 1 ajo
1 vasito de vino blanco
2 cucharadas de aceite
perejil y sal

Preparación:
Si las espinacas son congeladas, descongelarlas y escurrirlas muy bien. Picar las cebollas y las zanahorias y sofreírlas con aceite. Cortar las setas en láminas y el apio en daditos. Incorporarlos con el ajo y el perejil picados. Salpimentar y rehogar 5-10 minutos más. Añadir las nueces picadas y el vino, tapar y rehogar otros 10 minutos hasta que el líquido se evapore. Formar un lecho con las espinacas y encima la preparación de setas.