El estrés, la tensión acumulada y las malas posturas contracturan nuestros músculos y generan pinzamientos. En los masajes está la solución. Pero, ojo, no todos son iguales, debes escoger el que más te convenga.


Existe un tipo de masaje más adecuado según la dolencia que se padezca o la zona del cuerpo.

Tailandés: Adiós al dolor de espalda

Cómo se hace

Se utilizan diferentes técnicas de manipulado muscular a través de estiramientos con partes del cuerpo del masajista como los pies, manos, rodillas… De esta forma mejoran las contracturas del cuerpo, especialmente de la espalda. Se lleva a cabo de pies a cabeza para que la estructura ósea y los músculos de todo el cuerpo se relajen.

Sus beneficios

Activa el flujo de la circulación sanguínea en el organismo. Al eliminar las tensiones conseguiremos que se desbloquee esta parte del cuerpo y se recupere el tono muscular adecuado, logrando así soltar las articulaciones y evitar la rigidez que provoca lesiones futuras. Además, el masaje tailandés también sirve para mejorar el aspecto de la dermis al estimular la circulación en los vasos capilares dejando la piel más hidratada y previniendo la flacidez.

Ten cuidado si…

Tienes varices. La presión del masaje puede desalojar cualquier coágulo venoso y causar la obstrucción del corazón, los pulmones o el cerebro. El masaje sobre las varices puede dañar aún más la vena.

Antiestrés: Sin preocupaciones

Cómo se hace

El terapeuta ejerce unos movimientos amplios y con presión suave, realizando en puntos concretos una presión un poco más intensa para que el estrés vaya disminuyendo al producir relajación sobre el sistema nervioso. Se realizan por la parte posterior del cuerpo, espalda y cuello, principalmente en esta última, zona donde se localizan más centros de tensión. También se realiza un masaje craneal para aumentar la circulación sanguínea de la cabeza.
antiestres

Sus beneficios

Descarga la mente y el cuerpo de las tensiones cotidianas, laborales, sociales… El estrés es el causante de esta acumulación de tensión mental que podría desembocar en la fase lesional, es decir en la contractura o dolencias.

Ten cuidado si…

Tienes hipotensión. En estos casos este masaje no es el indicado ya que uno de los efectos que produce es la bajada de tensión arterial en la persona.

Hawaiano: Desbloquéate

Cómo se hace

Es un masaje profundo, fluido y rítmico, que utiliza tanto las manos como los antebrazos, abarcando extensas zonas corporales permitiendo realizar un masaje firme y controlado. Una de las claves del masaje lomi lomi hawaiano radica en actuar al mismo tiempo sobre las zonas distales del cuerpo y tratando varias zonas a la vez.
masaje

Sus beneficios

Este masaje ayuda a desbloquear líneas energéticas y articulaciones. Además, estimula
el sistema circulatorio, haciendo que la sangre se distribuya eficientemente por todo el organismo y el sistema linfático, responsable de la eliminación de toxinas y demás sustancias de desecho. Es una terapia muy completa ya que trata al mismo tiempo los niveles físico, emocional, mental y espiritual del ser humano, logrando una suave pero intensa relajación.

Ten cuidado si…

Sufres alguna enfermedad infecciosa aguda, intoxicación o simplemente la temperatura elevada. También está contraindicado en casos como enfermedades del sistema linfático,
fracturas, inflamación, úlceras, heridas y abscesos.

Anticelulítico: Reafirma la piel

Cómo se hace

Se ejerce presión deslizada a la vez que se realizan movimientos lentos y profundos. Cuanto más lentos, más efectivos serán los resultados.

Sus beneficios

La presión ejercida y el tipo de movimientos actúa sobre las venas, los músculos y los vasos linfáticos contribuyendo a la eliminación de toxinas y con ello a la reducción de la celulitis. Este masaje contribuye asimismo a la mayor absorción de sustancias activas, así pues resulta muy útil contribuir a su efecto con algún producto anticelulítico en casa.

Ten cuidado si…

Tienes eczemas, quemaduras, heridas o alguna enfermedad circulatoria. También en caso
de estar embarazada se deben tomar algunas precauciones adicionales.

Shiatsu: Para dormir mejor

Cómo se hace

El terapeuta realizará presiones moderadas con sus dedos y manos con lo que proporcionará calor en las zonas afectadas. A veces, tras las primeras sesiones los pacientes sienten cierto dolor o malestar, es normal y forma parte del proceso.
masaje

Sus beneficios

Mejora el estado general de nuestro organismo puesto que relaja, ayuda a liberar tensiones y reduce el estrés, tanto el físico como el emocional. Además, equilibra los sistemas nervioso, respiratorio y digestivo, favorece la circulación sanguínea, tonifica la musculatura, y evita la retención de líquidos.

Ten cuidado si…

Tienes alguna enfermedad degenerativa, hemorragias, lesiones externas, inflamaciones y afecciones agudas.

Linfático. No a la retención de líquidos

Cómo se hace

Consiste en realizar un masaje de movimientos lentos, rítmicos, armónicos y muy suaves que, cuando se realizan siguiendo la corriente de los conductos linfáticos, estimula su drenaje.
masaje

Sus beneficios

Regula el equilibrio hídrico del organismo, mejora el funcionamiento del sistema linfático y la circulación de retorno, depura el organismo, tiene efecto sedante en el sistema nervioso, y baja la presión sanguínea, entre otros.

Ten cuidado si…

Tienes infecciones o inflamaciones agudas, edemas por problemas de insuficiencia cardíaca, flebitis, trombosis o tromboflebitis, hipertiroidismo, cáncer en curso, episodios reiterados de asma, hipotensión, o enfermedades autoinmunes.

Deportivo. Evita lesiones

Cómo se hace

Consiste en una serie de maniobras con efecto analgésico en los músculos implicados. Combina estiramientos, compresiones, presiones, fricciones y tonificaciones. Se puede aplicar tanto antes como después del ejercicio.

Sus beneficios

El tejido muscular de un deportista debe ser controlado en todo momento, evitando así roturas o microroturas inesperadas. Aparte de evitar estos males, este masaje se encarga de optimizar el rendimiento muscular y disminuir la fatiga de los músculos.

Ten cuidado si…

Tienes infecciones o inflamaciones agudas, traumatismos y fracturas en su fase aguda,
roturas musculares y tendinosas agudas, o fracturas no consolidadas.