Es difícil imagina un lugar tan profundo en el océano, que supera incluso la altura del
monte Everest invertida… Pero ese lugar existe: la fosa de las Marianas.

Se trata de la fosa oceánica más profunda que se conoce hasta el momento, y por
tanto, el lugar más profundo de la corteza terrestre. Dicha fosa se encuentra situada
en el Pacífico noroccidental, cercana a la costa sureste de las islas Marianas.

El punto más profundo se ha bautizado como abismo Challenger, del cual se ha podido
medir la escalofriante cifra de 11.034 metros de profundidad. La presión en este punto
es tan elevada (110.000 kPa), que se diría totalmente imposible que pudiera existir
algún tipo de vida. Sin embargo, se ha logrado comprobar que existen organismos, e
incluso animales de cierto tamaño, habitando tan insondables abismos.

Decir antes que la fosa de las Marianas, es conocida por el hombre desde algo antes de
1870. En aquel momento, un navío que se sirvió de un lastre atado a una cuerda
consiguió medir hasta 8 km de profundidad.

La increíble expedición del Deepsea Challenger
Loable es la hazaña del famoso cineasta James Cameron (director de películas como
Avatar, Terminator, Titanic o Abyss), el cual se considera el único ser humano que ha
conseguido llegar al fondo, y en solitario.

A bordo del Deepsea Challenger (un sofisticado sumergible cuyas dimensiones eran 7
metros de largo, y un peso de 12 toneladas), se movió durante más de tres horas en el
fondo de la fosa abisal más profunda del mundo.

Respecto a lo que pudo comprobar en su increíble inmersión, en referencia a la posible
existencia de vida animal, Cameron relato que no había visualizado ni medusas ni
peces de ningún tipo. Solamente unos pequeños organismos anfípodos de apenas
unos tres centímetros.

Más allá de la alucinante expedición del intrépido cineasta, lo cierto es que, a través de
otras expediciones y sistemas, se han podido detectar ciertos tipos de especies
animales, a cada cual más asombrosa, y de aspectos realmente terroríficos en muchos
casos.

La oscuridad en el océano, a partir de ciertas profundidades, es tan absoluta, que
pocos animales podrían ser capaces de vivir y desarrollarse en esas condiciones. Aun
así, resulta sorprendente saber que existen criaturas capaces de tal hazaña.

¿Qué especies viven en la Fosa de las Marianas?
Realmente, el conocimiento exhaustivo de las especies que habitan en las fosas
marianas se hace muy difícil; las condiciones de dicho lugar son de extrema dificultad
para su acceso.

Algunas especies que ha podido clasificarse son:
 El diablo marino: posee unos dientes enormes, con los que puede devorar
animales de mayor tamaño que él. Su aspecto es de una criatura salida
realmente del infierno.

 El tiburón duende: se trata de un tiburón de un color rosáceo, poseedor de un
hocico prominente que recuerda a la espeluznante criatura de la película Alien,
el octavo pasajero.

 El pulpo Dumbo: esta singular especie de pulpo es llamado así porque parece
tener orejas de elefante. Sus ojos saltones le dan un aspecto muy estrambótico.
Este animal es capaz de tragarse de una sola vez a su presa por entero.

 El pez dragón: un animal de tamaño considerable, con un aspecto también
terrible. Se trata de un pez que no posee escamas, y tiene la cabeza
transparente. Los biólogos no han conseguido descifrar hasta el momento su
ciclo de vida y reproducción.

 Benthocodon: una especie de medusas con aproximadamente 1500 tentáculos.
 El pez hacha: un pez que parece estar hecho de metal.
 El tiburón anguila: con un cuerpo muy largo, y la cabeza plana, se estima su
origen en unos 80 millones de años atrás.

 El pulpo telescopio: un pulpo, que a diferencia del resto de especies de pulpos,
cuando nada, no lo hace en la posición horizontal que es habitual en estos
animales.

 El gusano zombi: este animal segrega una serie de ácidos que le permite
consumir huesos. Se le conoce también como Osedax.

Los misterios por descubrir, sin embargo, son muchos todavía en lugares tan remotos e
inaccesibles como las fosas marianas.

Seguramente, se esconden seres increíbles, de los cuales hasta el momento aún no
hemos tenido noticia.