Todos los tenemos repartidos por nuestro cuerpo y, donde unos ven señas de identidad, otros solo ven manchas horrendas que intentan disimular a toda costa. Sí, hablamos de los lunares, esas manchas tan características de nuestra piel. Su nombre científico es ‘nevos’ y te explicamos a continuación por qué salen y para qué sirven. ¿Quieres descubrirlo?

Qué son los lunares y para qué sirven
Los lunares aparecen cuando las células pigmentadas o melanocitos se agrupan y solemos tener entre 10 y 40, pudiendo aparecer en nuestro cuerpo hasta la edad de cuarenta años
aproximadamente. Su formación se debe a la melanina, la sustancia encargada de determinar el color de la piel, los labios, los ojos y el cabello.

A los lunares que tenemos desde el nacimiento se les llama congénitos y son llamados también marcas de nacimiento. Sin embargo, los más comunes son los llamados lunares adquiridos, es decir, los que nos han salido en cualquier parte del cuerpo después de nacer. Pueden ser de muchas formas diferentes: planos, ovalados, redondos, de color café, negros, color carne, pequeños y un largo etcétera.

Pero cuidado, si alguien cuenta con más de 50 lunares repartidos por todo el cuerpo, tendrá un alto riesgo de padecer en algún momento cáncer de piel. Existe otro tipo de lunares, son los llamados atípicos que suelen ser de gran tamaño y aparecen sobre todo en el tronco, el cuello y la cabeza.

Han sido numerosas las investigaciones que han revelado que los lunares no tienen ninguna función fisiológica, por lo que han sido introducidos en el grupo de las verrugas. No obstante, pueden indicarnos que algo no va bien, por lo que si ves que alguno cambio de aspecto, supera los seis milímetros de diámetro, aumenta de tamaño o se empieza a poner duro visita a un especialista, pues debe valorar si se ha convertido en un melanoma.

Entre las razones que pueden provocar la aparición de lunares en nuestra piel, las más comunes son las siguientes:

  • Exposición prolongada y exagerada a los rayos solares. Con ello no solo oscurecemos
    nuestra piel, sino que propiciamos la salida de lunares nuevos.
  • El factor genético es muy influyente en la aparición de los lunares.
  • La carencia de ciertos nutrientes por una mala alimentación podría hacer que enferme el
    sistema inmunológico, dando lugar a la aparición de manchas y lunares en la piel.
  • Reacciones adversas provocadas por la ingesta de algunos medicamentos como antibióticos, antidepresivos u hormonas podrían tener como consecuencia la aparición de lunares en nuestra piel.

No lo dudes, ante cualquier anomalía visita a un especialista que pueda valorar el lunar y realizar una biopsia para descartar un melanoma, aunque, si es detectado de manera precoz, el porcentaje de curación suele ser bastante elevado.