La Coca-Cola es la bebida más vendida del mundo. Se estima que durante el 2018, esta
empresa estadounidense superó los 15 billones de dólares en ventas. Considerada también
la bebida refrigerante más popular del planeta, se puede consumir tanto en lata como en
botella de plástico o de vidrio.

Lo más curioso del caso es que, a pesar de que la propia compañía lo niega, el sabor de la
Coca-Cola es diferente dependiendo de su envase. Tanto es así que un dicho popular
asegura que es una bebida que sabe mejor cuando viene en una botella de vidrio. Pero, ¿a
qué puede ser debido esto?

La Coca-Cola en vidrio, el sabor más puro
Según diversos estudios, todo se reduce básicamente al propio líquido, que reacciona de
forma diferente con el material en el que está contenido. Estas interacciones provienen de
los polímeros. La lata, por ejemplo, está revestida con polímeros para tratar que la bebida
no reaccione con el metal. Pero, a pesar de todo, las interacciones pueden ocurrir y el forro
absorbe algo del sabor.

En cambio, si el Coca-Cola viene en una botella de plástico, este material posee un
revestimiento de acetaldehído que se transfiere al sabor de la bebida. En realidad, la
fórmula de la bebida es siempre la misma tanto en un envase como en otro. Sin embargo,
debido al material pueden darse pequeñas alteraciones en el sabor.

Quiere esto decir que el polímero que reviste las latas de aluminio puede absorber el sabor
soluble de la Coca-Cola. Algo parecido pasaría con las botellas de plástico, en donde el
acetaldehído del plástico se podría transferir a la bebida. Pero el sabor de la Coca-Cola en
la botella de vidrio es más puro, ya que el vidrio es el material más inerte de todos.

Por tanto, se puede decir que el material que da la experiencia de un sabor más inalterado
de la Coca-Cola es el vidrio. De ahí que, muy probablemente, cuando tenemos una Coca-
Cola en una botella de cristal nos va a saber mejor.

No obstante, hay estudios que aseguran que estos pequeños cambios a veces se deben
únicamente a cuestiones psicológicas, por lo que no habría en realidad un cambio del
sabor. Basta que sepamos que el sabor puede variar de un material a otro para que
creamos que la Coca-Cola en botella de vidrio resulta la mejor.

También puede darse el caso de que el sabor de la Coca-Cola cambie debido a otros
factores, como por ejemplo la exposición a la luz o el tiempo que el producto haya
podido pasar en el almacén de producción.

En definitiva, es muy posible que si tomamos Coca-Cola en diferentes envases podamos
apreciar que el sabor es levemente distinto. Un sabor que resulta más puro en la botella de
vidrio al considerarse la composición de este material como lo más cercano a algo neutro.
De esta forma, se suele decir que la bebida en este envase presenta su fórmula menos
inalterada.