Es muy probable que en alguna ocasión hayas sufrido una hemorragia nasal. En realidad,
no es algo de lo que debas preocuparte en exceso, ya que la nariz está repleta de
pequeños vasos sanguíneos que pueden romperse por diversas circunstancias.

Bien sea por irritaciones ante alergias o resfriados, por hurgarse o sonarse la nariz con
fuerza o algún tipo de lesión, lo cierto es que cualquier persona puede sufrir una hemorragia nasal. Y ante una situación como esta, a muchos de pequeños nos decían que inclináramos la cabeza hacia atrás. Sin embargo, no es lo más adecuado.

No echar la cabeza hacia atrás en una hemorragia nasal
Los especialistas médicos aseguran que echar la cabeza hacia atrás en una hemorragia
nasal no es lo más recomendable. De hacerlo, la sangre puede bajar por la garganta y
provocar tos o hacer que te atragantes. Incluso en el caso de tragar mucha sangre, es
probable que se llegue a vomitar.

Como ves, a pesar de ser una recomendación que probablemente oyeras de niño, no es en
absoluto recomendable. Sobre todo si se trata de una hemorragia nasal abundante.

En estos casos tampoco hay que taponar el interior de la nariz con gasas ni acostarse.

Asimismo, no es aconsejable aspirar o sonarse la nariz durante varias horas después de la
hemorragia, ni tan siquiera coger peso o hacer grandes esfuerzos físicos después de la
hemorragia.

Recomendaciones para atender una hemorragia nasal
En los casos de hemorragia nasal, lo primero que debes hacer es mantener la calma. El
siguiente paso será sentarse y apretar suavemente la porción blanda de la nariz entre los
dedos pulgar e índice durante unos 10 minutos aproximadamente. Así lo que se consigue
es cerrar las fosas nasales.

A continuación, hay que inclinarse hacia delante para evitar tragar sangre y respirar por
la boca. Durante los diez minutos que presionas la parte blanda de la nariz puedes
comprobar si el sangrado se ha detenido. Puede ayudar a parar el sangrado la aplicación de
compresas frías o de hielo sobre el puente nasal.

Si la hemorragia persistiera, había que emplear un descongestionante nasal en aerosol
para sellar pequeños vasos y controlar el sangrado. En los casos en los que la hemorragia
se mantenga pasados unos 20 minutos, hay que contactar con un profesional médico.
También es aconsejable hacerlo cuando la hemorragia se presenta después de una lesión
en la cabeza o si la nariz está rota.

Hay dos tipos de hemorragias nasales:
● Hemorragia nasal anterior: los casos capilares se pueden romper y empezar a
sangrar, un tipo de hemorragia que afecta a la parte delantera de la nariz
● Hemorragia nasal posterior: afecta a la parte posterior o más profunda de la nariz,
un tipo más frecuente en personas mayores o con problemas de presión arterial alta.

En definitiva, y a pesar de ser una recomendación que habrás escuchado en más de una
ocasión, no es en absoluto recomendable inclinar la cabeza hacia atrás en los casos de
hemorragia nasal.