Las personas pueden pasar una cuarta parte de sus vidas durmiendo. Un acto que tiene
una importancia fundamental no solo por la cantidad de tiempo que dormimos, sino también por la calidad del sueño. Un descanso reparador por las noches nos ayudará a poder llevar a cabo a pleno rendimiento todas las actividades del día siguiente.

Las personas necesitan dormir al menos entre 6 y 8 horas todos los días para poder
pensar claramente, reaccionar rápido y asentar nuestra memoria. No dormir lo suficiente
puede provocar que nos resulte difícil concentrarnos al día siguiente y que tomemos
decisiones y actuemos de manera más lenta.

Todo esto lo que conlleva es un bajo rendimiento de la persona en la escuela o en el
trabajo. Sin olvidarnos de que muchos de los accidentes de tráfico que se producen cada
día son a consecuencia de la falta de sueño y de descanso. Y es que es evidente que las
personas que están cansadas tienden a ser mucho menos productivas.

La salud física y mental
Dormir bien es muy importante para nuestra salud tanto física como mental. Una mala
calidad en el sueño incrementa el riesgo de sufrir de hipertensión y padecer algún tipo de
enfermedad cardiovascular. También hay que señalar que el cuerpo aprovecha que
dormimos para reparar células y tejidos importantes.

Hay diversos estudios que apuntan que al dormir se liberan una serie de hormonas para
ayudar a combatir las infecciones, de ahí que siempre se suela decir que dormir con
regularidad es lo mejor para mantenerse sano. Precisamente, dormir bien ayuda a que el
sistema inmunológico permanezca fuerte. Incluso se ha apuntado que ciertos problemas de
obesidad y diabetes pueden proceder de una mala calidad del sueño.

Además, las personas que padecen de insomnio crónico tienen más posibilidades de sufrir
trastornos como el estrés o la depresión. El insomnio aumenta los niveles en sangre de
las hormonas del estrés. Al dormir, el cuerpo se relaja y facilita la secreción de hormonas de la felicidad como la serotonina y la melanina.

No dormir bien afecta también a nuestro estado de ánimo. Por lo general, una persona
que no ha tenido un sueño reparador suele estar mucho más irritable, provocando que
nuestro comportamiento no sea el más indicado en determinadas situaciones.

¿Cuántas horas de sueño necesitamos?
No todas las personas necesitan las mismas horas de sueño para sentirse bien y
descansar. Un adulto, por ejemplo, necesita entre 7 y 8 horas de sueño cada noche, mientras que los niños pequeños necesitan al menos de unas 10 horas y los adolescentes
de 9 horas.

No obstante, junto a la cantidad de horas de descanso, también se requiere que la calidad
del sueño sea la más adecuada. Una buena noche de sueño consta de 4-5 ciclos. Cada
uno de ellos incluye periodos de sueño profundo y movimientos oculares rápidos o sueño
desincronizado.

Lo que sí es cierto es que si no dormimos, al día siguiente estaremos más cansados y no
tendremos la suficiente energía para afrontar la rutina habitual.