Este cítrico nos ayuda a mantenernos jóvenes y fortalece nuestras defensas. Un zumo elaborado con dos pomelos aporta el 100% de la vitamina C que se necesita al día.


El pomelo es una fruta cítrica que pertenece a la familia de las rutáceas y que procede del árbol Citrus paradisi. De unos 15 centímetros de tamaño, está recubierta con una cáscara gruesa y carnosa, amarilla o rosácea.

No se conoce su procedencia pero, como el resto de cítricos, se cree que puede venir de Asia Se produce en los climas tropicales y subtropicales de todo el mundo. En algunos lugares se le conoce como toronja.

En España se cultiva en algunas zonas de Murcia, Valencia y Andalucía, pero la mayor parte de la producción es importada de países como Estados Unidos y China. En este país asiático es costumbre regalarlo en Año Nuevo.

Aliado de otras frutas

Aunque se tome en todos los países del mundo, no es de los cítricos más comunes. Su consumo es muy inferior al de la naranja, la mandarina o el limón, probablemente porque su sabor es más fuerte y ácido.

Pero este particular sabor agridulce se compensa con la gran cantidad de beneficios que conlleva para la salud. Además, solo tiene 40 calorías.

Normalmente, no se suele consumir solo, pero en macedonia o zumo, combinado con naranja o plátano o cualquier otra fruta más dulce, especialmente en su variedad más anaranjada, intensifica sabores y beneficios.

Antioxidante

El pomelo es fuente importante de vitamina C, flavonoides, beta-caroteno (provitamina A), sobre todo en las variedades de pulpa coloreada, por lo que se considera una fruta especialmente interesante para la prevención y el tratamiento de diversas patologías por sus efectos antioxidantes, que bloquean el efecto dañino de los denominados «radicales libres», favoreciendo la salud cardiovascular.

Por otra parte, un zumo elaborado con dos pomelos cubre el 100% de las recomendaciones de vitamina C del día. Está especialmente recomendado tomarlo durante el invierno y en los cambios estacionales, cuando son frecuentes los altibajos en el sistema de defensas y se es propenso a contraer catarros o infecciones.

Para deportistas

Para los deportistas, por su contenido en potasio, vitamina C, carotenoides y otros nutrientes, constituye una buena alternativa para reponer los minerales y el líquido perdidos después de la actividad física y potenciar las defensas.

Su zumo mezclado con agua, bicarbonato y azúcares puede hacer perfectamente las funciones de una bebida rehidratante durante una competición.

Combate la anemia

En caso de anemia ferropénica, es muy útil y recomendable consumir esta fruta acompañando a los alimentos ricos en hierro o a los suplementos de este mineral.
La vitamina C aumenta notablemente la absorción de hierro y esto acelera la recuperación.
Realmente, el pomelo es una de las frutas más completas que existe.

A lo anteriormente indicado, hay que añadir que tiene efecto diurético, que ayuda a eliminar la retención de líquidos y propiedades antisépticas sobre las vías digestivas y urinarias. La sustancia amarga del pomelo abre el apetito y favorece la producción de bilis, siendo beneficioso para el hígado.

Sin embargo, las personas que padecen insuficiencia renal y que requieren de dietas controladas en potasio deben moderar su consumo.

pomelo

La receta: Ensalada de pomelo y langostinos

Ingredientes:
1 pomelo
2 aguacates
6 langostinos cocidos
Canónigos (o rúcula)
El zumo de un limón
2 cucharadas de vinagre de jerez
6 cucharadas de aceite de oliva
Mostaza, sal y pimienta

Preparación:
Pelamos el pomelo y lo separamos en gajos, pelamos el aguacate y lo cortamos en trozos. Pelamos también los langostinos y mezclamos todos estos ingredientes con canónigos o rúcula.

Mezclamos en otro recipiente la mostaza con una pizca de sal y pimienta. Añadimos el vinagre y el zumo de limón y removemos bien. Incorporamos el aceite sin dejar de batir y rociamos la ensalada con esta vinagreta.