Comer entre horas a veces es inevitable. Pero, por suerte, hay algunos alimentos a los que puedes recurrir cuando te entre el gusanillo sin tener que preocuparte de la báscula. ¡Apunta!.


Dulces

Leche de almendras

Es baja en colesterol, grasas saturadas y no contiene lactosa, por lo que es más digestiva que la leche de vaca. Además, es ideal para darte un buen chute de energía a la hora de la merienda. Tómala junto con unos copos de avena. Eso sí, opta siempre por una que no tenga azúcar añadido.

Chocolate

Gracias a su alto contenido en flavonoides ayuda a lograr la buena circulación sanguínea y protege el corazón y las arterias. Sin embargo, pierde esta propiedad cuando se le añade leche, ya que inhibe el poder antioxidante y dificulta su paso al torrente sanguíneo. Por tanto elígelo como mínimo con un 70% de cacao.

Fruta seca

Este snack tan goloso aporta múltiples vitaminas y minerales, además, puedes llevarlo contigo a cualquier sitio. Prueba el plátano deshidratado, tiene cuatro veces más fibra que el fresco, o las fresas desecadas, su dulce sabor te recordará a las gominolas tradicionales, pero no tendrás que preocuparte por la báscula.

Gelatina

Es muy baja en calo-rías y rica en vitaminas y proteínas. Pero, además, la gelatina también contribuye a acelerar el metabolismo. Si quieres preparla tú misma, mezcla gelatina sin sabor con el zumo de fruta que más te guste y calienta hasta el punto de hervir. También puedes añadir unos trocitos de fruta fresca.

Salados

Queso feta

Este queso griego no aporta muchas calorías pero sí mucho sabor. De hecho, con desmigar una pequeña cantidad podrás disfrutar de un aperitivo muy sabroso y saciante. Corta un poco de zanahoria en tiras finas, añádele sal, unas gotitas de aceite de oliva y, por último, el queso feta.¡Te va a encantar!

Pepinillos

Los encurtidos son una buena opción para matar el gusanillo cuando entra el hambre a deshoras, ya que aportan muy pocas calorías. ¿Los mejores? Los pepinillos en vinagre. Contienen vitamina C, necesaria para mantener unas defensas fuertes, y son perfectos para activar el metabolismo y quemar grasa más rápidamente.

Garbanzos

La receta estrella para cuando quieras picar algo suculento y original. Mezcla unos garbanzos que hayas dejado en remojo con un poco de zumo de limón, curry, comino en polvo y un poco de pimentón y mételos al horno durante 40 minutos a 200ºC.
¿El resultado? Unos garbanzos tostados deliciosos y energéticos.

Patatas light

Si eres incapaz de resistirte a una bolsa de patatas, prueba esta deliciosa y saludable alternativa. Corta un poco de pan de pita en triángulos, vaporízalos con aceite de oliva y
sazónalos con las especias que más te gusten: orégano, pimienta negra, pimentón… Después, hornéalos durante 5 minutos y ¡listo!

Y si sales de tapas, opta por los mejillones al vapor, jamón serrano con tomate o boquerones en vinagre. Son las mas sanas.