Niklas Gustafson, Fundador y Chairman de Natruly, nos habla de Snaking: lo importante es elegir opciones sanas y naturales. ¡Toma nota!


Picar entre comidas no tiene por qué ser un problema. Ni para nuestro cuerpo ni para nuestra dieta. A veces, después de un entrenamiento o de algún otro esfuerzo, nuestro cuerpo puede pedirnos un aporte extra de energía.

Cada persona es un mundo y tiene necesidades diferentes dependiendo de la edad, actividad física, tipo de trabajo que tenga; incluso de la actividad del día -si ha tenido un evento especial o ha comido más de lo habitual-.

Lo más importante es escuchar a nuestro cuerpo. A veces tenemos la necesidad fisiológica de comer, otras, es más por ansiedad, por aburrimiento o por costumbre (es la hora del café, por ejemplo).

Si tenemos continuamente la necesidad de picar algo, puede ser que nuestro cuerpo nos esté avisando de algo más. La relación con la comida puede enmascarar algunos trastornos (ansiedad, estrés, depresión…) en los que un diagnóstico precoz puede contribuir a un tratamiento eficaz.

A la hora de elegir qué picamos, debemos optar por alimentos sanos y que nos hagan sentir bien. Conviene evitar por completo los ultraprocesados cargados de azúcares e ingredientes artificiales, como la bollería industrial y los snacks que no sean naturales. Este tipo de alimentos incrementan rápidamente los niveles de azúcar en sangre, estimulando al páncreas a producir una cantidad impresionante de insulina a fin de evitar hiperglucemia.

Frutos secos y cacao, grandes aliados

Hay muchos alimentos sanos y naturales que sientan muy bien a media mañana o a media tarde. La fruta fresca, en general, es una opción muy saludable y muy rica. Su principal inconveniente es que resulta menos ‘práctica’ para un picoteo rápido. Aunque, obviamente, depende de la fruta, es perecedera, a veces hay que pelarla o prepararla, guardar restos para luego es más difícil…

Los frutos secos, tanto por la forma en que los tomamos como por sus componentes, son probablemente los mejores snacks naturales que podemos encontrar. Son ricos en calcio, proteínas, fibra, fósforo, potasio, hierro y vitaminas B y E, además de tener un alto contenido de magnesio. Entre los efectos beneficiosos para nuestro organismo, destaca su capacidad cardio protectora y antioxidantes y, gracias a la fibra, ayudan también al control de peso.

Si queremos probarlos de una forma diferente, podemos recurrir a cremas para untar, hechas por nosotros mismos o elaboradas de forma natural y envasadas. Conviene mirar bien la etiqueta para asegurarnos de que solo contienen frutos secos y no otro tipo de ingredientes artificiales.

Otra opción, altamente recomendable para los más golosos, es tomarlos recubiertos de cacao. En este caso, también es importante mirar la etiqueta para asegurarnos de que escogemos un producto completamente natural, sin azúcares añadidos ni edulcorantes, como los Cacao & Nuts de Natruly.

Este snack dulce y saludable añade a las ventajas de los frutos secos los beneficios del cacao y, con la receta de Natruly, los de la fibra de achicoria. Para equilibrar la intensidad del cacao puro, Natruly no emplea ni azúcares añadidos ni ningún tipo de edulcorantes que puedan tener efectos nocivos para la salud, sino raíz de achicoria.

Esta planta tiene muchos beneficios para el organismo. Entre otros, ayuda a la relajación y el sueño, favorece la digestión y renovación de la flora intestinal, disminuye el azúcar en sangre, aumenta la saciedad y ayuda a la pérdida de peso.

Si tenemos tiempo y nos animamos a elaborar en casa algunas recetas de snacks saludables, aquí van a algunas sugerencias:

crackers

  • Crackers de semillas: Se puede hacer casi con cualquiera, pero aquí proponemos una combinación que nos gusta especialmente:
    • Media taza de semillas de chía
    • Media de semillas de calabaza
    • Media de semillas de sésamo.
    • Se mezcla con un huevo batido y media taza de harina de tapioca
    • Añade sal y un poco de agua hasta que quede una masa líquida pero consistente.
    • Después, solo hay que extenderla, lo más fina posible, sobre una bandeja de horno y cocinar a 180º durante una media hora.
    • Te quedará crujiente y perfecta para comer sola o con cualquier puré o paté de verduras (o, por qué no, crema de cacao natural). Para variar, se puede seguir la misma receta pero con pipas de girasol, frutos secos, semillas de amapola…
  • Chips vegetales caseros: Se pueden hacer de casi cualquier verdura, sin nada que envidiar en cuanto a sabor (o más bien al contrario) a los que nos venden con formas y texturas a veces imposibles, que suelen estar cargados de sal (y aunque no lo parezca, de azúcares), y tienen normalmente poco del ingrediente original del que presumen.

    Para hacerlos en casa es conveniente contar con una mandolina con la que cortar muy fina la verdura que queramos: calabacín, boniato, calabaza… O utilizar hojas de kale o de espinaca enteras. Añadimos unas gotas de aceite y un toque de sal, y los dejamos en el horno hasta que estén crujientes.

remolacha

  • Humus de remolacha y quinoa:
    • Hervimos, según las indicaciones del producto
    • Dejamos enfriar unos 100 gr de quinoa en grano
    • Después la mezclamos en un procesador de alimentos o trituradora con 1 cucharada de tahini
    • Otra cucharada de zumo de limón
    • 4 cucharadas de aceite de oliva
    • Media cucharadita de comino en polvo
    • Sal, al gusto de cada uno.
    • Vamos añadiendo, progresivamente, 400 gr. de remolacha cocida, procurando que quede una pasta de textura fina. Según la consistencia que nos guste, podemos incorporar un poco más de aceite de oliva. Es ideal para consumir con crackers o con crudités de nuestros vegetales favoritos.

Con todas estas opciones, está claro que sí se puede picar entre horas y que no hay motivos para sentirse culpable. Lo importante es escuchar a nuestro cuerpo, comprobar qué nos sienta bien y recurrir a alimentos naturales. Nuestra salud nos lo agradecerá.