Este vegetal es uno de los alimentos básicos de la dieta Mediterránea. Aporta una buena dosis de fibra, y es rico en vitaminas A, B, C y E.


El pepino es una planta originaria de la India, donde se cultivaba hace ya 3.000 años. Se extendió por el resto de Asia llegando hasta Egipto, aunque en los países de la Europa mediterránea no se extendió hasta el siglo VI.

Eso sí, lo hizo con fuerza, ya que es uno de los vegetales básicos de la cocina mediterránea. Posteriormente, los españoles lo llevaron a América y actualmente es una de las plantas más cultivadas y consumidas en todo el mundo.

El pepino es de la familia de las cucurbitáceas, como el melón, la sandía y la calabaza. No tiene muchos nutrientes, ya que su principal ingrediente es el agua pero eso hace que apenas tenga aporte calórico.

Esto refuerza sus propiedades diuréticas y laxantes y lo convierte en un alimento imprescindible en las dietas de control de peso o de adelgazamiento. También es uno de los vegetales más usados en la cosmética.6

Depurativo

Sus propiedades nutricionales y saludables mantienen el cuerpo sano y joven por fuera, mientras que depura y regula nuestro organismo por dentro.

Es un alimento ligero, que sacia y ayuda a combatir la obesidad. Con tan sólo 20 calorías por 100 gramos y con un 96% de agua, el pepino se convierte en un vegetal de temporada habitual en dietas de adelgazamiento y desintoxicación.

Depura el organismo, ya que ayuda a eliminar el ácido úrico, evitando la retención de líquidos en el organismo. Por sus propiedades laxantes, limpia el intestino de residuos y regula la flora intestinal.

Cuida el corazón

Cuida de la salud del corazón gracias al aporte de minerales como potasio y magnesio que benefician el sistema cardiovascular. Regula la presión arterial por su combinación en potasio, magnesio y fibra.

Contiene sílice, un mineral muy útil para la salud de uñas, cabello, huesos y varios tejidos corporales. Fortalece los tejidos del cuerpo: músculos, cartílagos, tendones, ligamentos y huesos. Incluir pepino en la dieta ayuda a eliminar los cálculos renales.

Antioxidante

El pepino es muy rico en vitaminas A, B y C, con importantes propiedades antioxidantes. Para aprovechar al máximo el aporte de vitaminas es importante consumir los pepinos conservando parte de su piel, donde se encuentra un gran porcentaje de sus nutrientes.

Los pepinos también contienen mucha vitamina B, azúcar y electrolitos necesarios para prevenir el dolor de cabeza al despertar y ayuda a mitigar la resaca.

El jugo del pepino al ser masticado, sana y refresca las encías enfermas y el aliento. Basta con poner una rodaja de pepino entre los dientes durante media hora para que las bacterias que causan el mal aliento mueran.

Cosmético

El pepino constituye la base de muchas mascarillas y cremas limpiadoras para el rostro. Posee propiedades astringentes, refrescantes, antiinflamatorias y neutraliza la piel grasa.

También está indicado para relajar los ojos cansados, aliviar el enrojecimiento por conjuntivitis, rebajar las ojeras y curar orzuelos.

pepino

La receta: Sopa fría de pepino y albahaca

Ingredientes:
4 pepinos pequeños
1 manojo de albahaca fresca
1 diente de ajo
30 g de almendras peladas
1 ½ vasos de vino de aceite de oliva
2 vasos de agua fría
100 g de queso manchego curado rallado
sal

Preparación:
Lavar los pepinos, rasparlos conservando algo de la piel, porque se dice que de esta forma no repiten, y cortarlos en trozos.
Triturarlos junto con la albahaca lavada, el ajo pelado, el queso rallado y las almendras escaldadas y peladas de su segunda piel.
Añadir el aceite de oliva y un vaso de agua, sazonar e ir añadiendo el resto del agua, hasta conseguir el punto de una crema ligera. Dejar enfriar un rato en la nevera y servir.