Se acercan las navidades, lo que significa que las comilonas, las copas de más y las pocas horas de sueño se van a convertir en parte de tu rutina cotidiana.


Tranquila, es posible sobrevivir, pero eso sí, vas a tener que seguir un plan que te ayude
a volver poco a poco a la normalidad. Para ello, lo primero que necesitarás es hacer un alto y eliminar todas las toxinas (y kilos) que hayas acumulado. Te contamos cuáles son los 8 mandamientos ‘détox’ para combatir los excesos de Navidad.

1- Aumenta las proteínas

Con el turrón, los polvorones y el roscón ya habrá sido más que suficiente. Toca aliarse con alimentos bajos en grasas y ricos en proteínas para que el organismo se depure, aumente el metabolismo y queme calorías más rápidamente. Tus aliados las próximas semanas deben ser el pollo, el pescado blanco y los huevos.

2- Duerme lo suficiente

No descansar bien engorda, lo han demostrado numerosos estudios. Y es que la falta de sueño provoca un cambio en la actividad cerebral que nos empuja a comer más grasas. Seguro que tras las navidades tu rutina de sueño se encontrará alterada. Para recuperarla acuéstate siempre a la misma hora y nada de distracciones.

4- mantente bien hidratada

Cuando bebemos poca agua, nuestros riñones trabajan más lento y se acumulan toxinas en nuestro organismo. Para evitarlo, es fundamental beber al menos dos litros al día, para mantenerte hidratada y acabar con la temida retención de líquidos que acarrean las comilonas.

5- olvídate del gas

El gas suele estar presente en todas las comidas navideñas, pero aunque es cierto que muchos refrescos contienen pocas calorías, eso no quiere decir que no influyan negativamente en tu cuerpo, ya que producen un efecto parecido al del azúcar en el organismo.

6- come algo crudo en cada comida

Cuando cocinas un alimento se lo pones demasiado fácil a tu organismo, que necesita realizar muy poco esfuerzo para digerirlo. En cambio, comer alimentos crudos aporta menos calorías ‘netas’, porque requiere que el cuerpo gaste más energía para metabolizarlos.

7- muévete todo lo que puedas

El deporte es otro punto détox clave, porque además de provocar una reducción en los niveles de estrés oxidativo, ayuda a combatir las toxinas a través del sudor. No tienes por qué agobiarte con ir al gimnasio de repente si no te apetece, basta con caminar a ritmo ligero al menos media hora al día para contrarrestar los excesos navideños.

8- alíate con los batidos

Las consecuencias de los excesos también se reflejan en el rostro. Ojeras marcadas, bolsas, cara hinchada… Los batidos détox son una inyección de vitaminas y minerales para tu organismo que logran resetearlo desde dentro.

6 alimentos que te ayudan

LIMÓN: Ayuda a mantener un PH saludable en el organismo, así como a eliminar toxinas y bacterias. Puedes incluirlo en tu dieta como aliño de ensaladas o tomarlo por la mañana exprimido en una taza de agua templada.

RÚCULA: La fibra que contiene mejora el tránsito intestinal y su amargor favorece la digestión estimulando las secreciones digestivas. Además, tiene un gran poder reafirmante y ayuda a desintoxicar el hígado. Añádela a tus ensaladas cada día.

FRAMBUESAS: Ricas en fibra, minerales y antioxidantes, tienen un alto contenido en agua y aportan muy pocas calorías. ¿Más? Las frambuesas favorecen la desintoxicación del hígado y destacan por su capacidad drenante y antiinflamatoria.

JENGIBRE: Tiene propiedades desintoxicantes, mejora la digestión y ayuda a disminuir los
niveles de colesterol malo. Además, posee gingerol, un compuesto que actúa como antiinflamatorio natural y favorece la pérdida de peso.

HINOJO: Favorece la digestión, reduce la hinchazón del abdomen y combate la retención de líquidos. Toma el cogollo del hinojo en tus ensaladas o añádelo a los estofados y platos de legumbres. También te resultará útil en infusiones.

BRÓCOLI: Es fuente de antioxidantes como la vitamina C. Pero, además, también es detoxificante, anticelulítico, alcalinizante, antiinflamatorio y bueno para el sistema digestivo. Aprovecharás más sus propiedades si no dejas que se cueza demasiado.