Nuestras necesidades nutricionales van cambiando con los años. Te proponemos cuatro opciones saludables para que disfrutes mientras te cuidas.


La merienda debe aportar en torno al 15% de tus calorías diarias. No te la saltes, con ella evitarás llegar a la cena con hambre voraz.

A los 30 años, un plus de energía

MIX de avena Y FRAMBUESAS
La proteína y los carbohidratos son claves para conseguir la energía que necesitas en tu día a día y mantener tu peso bajo control. Pero también los antioxidantes, ya que son los encargados de posponer el proceso natural de envejecimiento que comienza en esta década.

La avena es el hidrato de carbono por excelencia. Reduce el colesterol, aporta fibra y produce una gran sensación de saciedad. Pon a hervir en un cazo una taza de leche de almendras, una pizca de canela y 1/3 de taza de avena hasta conseguir la textura cremosa que desees. Por último, súmale antioxidantes: arándanos, fresas, frambuesas… ¡Tú eliges!

A los 50 años, necesitas proteínas

Vasito de yogur y frutos secos

Durante la década de los 50, las mujeres entran en la menopausia, lo que suele conllevar una caída en los niveles de estrógenos que, en ocasiones, causa sofocos, ansiedad, depresión… Además, los huesos y los músculos también se vuelven más frágiles.

En tus meriendas, alíate con las proteínas, como el yogur o el queso fresco batido desnatado, son imprescindibles para mantener los músculos fuertes y sanos. Además, para combatir los cambios de humor no debes olvidar las grasas saludables, como los frutos secos o el chocolate negro ya que liberan endorfinas en el organismo, las hormonas encargadas de la felicidad.

A los 40 años, antioxidantes a tope

Batidos verdes
A partir de los 40 años el metabolismo se desacelera y es más fácil coger peso. Además, el organismo pierde capacidad de regeneración celular y disminuye la producción de sebo y colágeno, lo que hace que la piel se vuelva más seca y menos elástica.

Por todo esto es indispensable consumir muchas verduras y frutas, especialmente las que son ricas en antioxidantes y en vitamina C, como los cítricos y los vegetales de hoja oscura. ¿La merienda ideal? Un smoothie. Mezcla cuatro hojas de espinacas, medio pepino, un tallo de apio, una manzanas verde y un limón. Licua todo junto con dos vasos de agua… y listo.

A los 60 años (o más), calcio para tus huesos

Tostada integral con salmón
A medida que nos hacemos mayores el riesgo de desarrollar ciertas enfermedades como la diabetes o la osteoporosis aumenta de forma progresiva. Por ello es fundamental aumentar el consumo de calcio, fibra, proteínas y ácidos grasos saludables.

Uno de los mejores alimentos para fortalecer los huesos, gracias a su alta cantidad de vitamina D, es el salmón. Además, también disminuye los niveles de colesterol malo y combate la hipertensión. Prueba a tomarlo con una tostada integral y un poco de queso fresco. ¿Para beber? Zumo de naranja natural. Contiene calcio, fósforo y magnesio. ¡El combo perfecto!