Encender el interruptor, leer en el móvil por la noche o estar con el ordenador permanentemente son actividades que exponen a nuestros ojos a una variedad de rayos de luz que pueden tener efectos nocivos para la salud. Así te proteges.


Uno de los problemas del uso de los dispositivos electrónicos es la excesiva dependencia que generan. Precisamente, las pantallas de esos dispositivos desprenden luz azul, que científicamente ha sido catalogada como nociva para la salud. Diariamente, nuestros ojos están expuestos a esta luz azul.

El sol y los móviles son las principales fuentes de emisión. Pero, ¿qué es realmente la luz azul? Es un tipo de luz que forma parte del especto visible, que en su conjunto está formado por varias luces de colores. El peligro de esta luz reside en que su longitud de onda se encuentra muy próxima a la luz ultravioleta, exponencialmete peligroso para el ser humano.

Aunque algunos científicos insisten en que la principal fuente de emisión de luz azul es el sol, aproximadamente el 83% de la población experimenta molestias al utilizar los dispositivos móviles. La escasa distancia a la que nos colocamos de las pantallas puede ser la principal causa. No obstante, la luz azul no solo daña a nuestra vista…

El bloqueo de la luz azul puede ser útil para disminuir el riesgo de manchas
y evitar el melasma

Agita el sueño y te hará tener peores digestiones diarias.

La exposición a las ondas de luz azul emitidas por las pantallas en las horas previas al sueño puede afectar a la capacidad del organismo para descansar, y causar trastornos del sueño. El reloj biológico que controla las fases del sueño, el círculo circadiano, está estrechamente relacionado con los sistemas fundamentales del cuerpo como la digestión, presión sanguínea, regulación de la temperatura y el metabolismo, sobre las que puede tener una repercusión directa.

Trastorna el estado de ánimo y puede generar tristeza.

Los trastornos del estado de ánimo se asocian comunmente con la luz y el sistema circadiano. Según la Asociación Americana de Psiquiatría, una gran variedad de trastornos del estado de ánimo pueden deberse a la alteración del sueño y del ritmo circadiano o precipitarse por un ciclo irregular de luz. El estado de ánimo depende en gran medida del color de la luz que mantenemos encendida durante la noche. La luz azul es la que afecta más negativamente al estado de ánimo, seguida de la luz blanca. Sin embargo, encender una luz roja por la noche incide en los síntomas depresivos.

Nociva para la piel y para la salud de nuestro cuerpo y mente.

No toda la luz azul es perjudicial, tan solo una pequeña parte es potencialmente peligrosa para la salud. Esta fracción de la luz azul puede penetrar bajo la piel y provocar un descenso del colágeno y la elastina, lo que hará que nuestro rostro luzca más apagado y que aparezcan hiperpigmentaciones y rojeces.

Síndrome visual informático

Dos de cada tres personas de entre 30 y 60 años sufre Síndrome Visual Informático, una afección provocada por enfocar los ojos en una pantalla durante periodos ininterrumpidos de tiempo. Entre los síntomas encontramos la visión borrosa y la irritación.

Daños oculares

— Riesgo de degeneración macular. La excesiva exposición a la luz azul daña las células sensibles de la retina, provocando cambios que se asemejan a los de la degeneración macular, que puede derivar en la pérdida permanente de la visión.

— Fatiga ocular, que se produce por la necesidad de enfocar la vista a una distancia muy cercana. Este acción provoca síntomas como el escozor, el dolor de cabeza, las molestias cervicales e incluso los vértigos.

— Aumento de casos de miopía. Además de los aspectos hereditarios, otra de las causas es el sobreesfuerzo que niños y jóvenes hacen de la visión cercana, sobre todo en el uso de pantallas digitales.