El filósofo chino Lao Tse decía que existen dos tipos de felicidad:

-La felicidad del placer o del tener: tener casa, tener amigos, tener salud, tener suerte, tener pareja, tener dinero… Todo lo que digas detrás de “tengo”, se refiere a la felicidad del tener y esto es efímero, se puede evaporar como el agua hirviendo en un cazo. Hoy puedes tener salud y mañana no. Hoy puedes amigos, dinero, pareja y mañana nada de eso.  Si te guías por la felicidad del “tener”, estás en una situación un tanto delicada puesto que hoy puedes tenerlo todo y mañana nada.
Por eso es importante saber que hay otro tipo de felicidad que es permanente que no tiene que ver con el “tener” sino con el “SER”.

-La felicidad del SER es la felicidad interna. Y es la que tenemos todos de manera natural, sin embargo, la hemos dejado a un lado, la hemos aparcado como si no fuera lo más importante de nuestra vida. Y lo es. Nacemos repletos de esta felicidad y manipulados por la industria y por la sociedad y borrachos de la felicidad del “tener”, nos hemos olvidado de ella. Y es una locura que nos parezca normal ese olvido. Nos frustramos porque basándonos en la felicidad de tener nunca seremos realmente felices. Esto es dramático. Así no se puede vivir en paz.

La felicidad del SER es esa felicidad que no se puede manipular ni modificar, no es negociable y va siempre contigo, estés en la situación que estés. Lo que pasa es que la has dejado dormida en algún lugar de tu interior, la has ignorado y ahora te sientes perdido, solo y desconfiado porque no la encuentras. Cuando vivimos en la felicidad del SER sentimos confianza en la vida, en las demás personas y en nosotros mismos. Reconoces esta felicidad en ti cuando te sientes una persona plena y completa, comprensiva, compasiva y con una alegría serena aún cuando las circunstancias te parezcan adversas. Es el estado del SER que has olvidado y que es urgente recuperar.
El primer paso es que seas consciente de que existen estos dos tipos de felicidad y de que reconozcas en cuál estás basando tu vida. A partir de ahí, solo hay un camino y es tu propio desarrollo personal. Empezar, avanzar o continuar.

Es el momento de mirar hacia adentro y recuperar la felicidad del ser que es la que realmente te acompaña siempre, la que te da fuerza, poder, alegría y paz reales ya que no dependerá de los acontecimientos externos, ni de lo que tengas en ese momento, sino de tu estado de consciencia.

Es importante que recorras el camino de vuelta a casa y que reconquistes la felicidad del SER que es la única real y que estará contigo allá donde estés.

Entonces, ¿vas a darle protagonismo en tu vida a la felicidad del ser? ¿Qué paso vas a dar hoy?

Me encantará saberlo. Puedes escribirme a mi mail para cualquier comentario o consulta a coach@pazcalap.com Estoy encantada de escucharte y ayudarte.

¡MUCHAS GRACIAS, BUEN DÍA!