Desde el año 2006, la compañía estadounidense Allerca había estado criando gatos
hipoalergénicos. Dado que solo son dos genes los responsables de hacer que los gatos
sean un problema para las personas alérgicas, resultaba realmente simple desarrollar este
tipo de gatos. Sin embargo, los resultados no fueron los esperados.

Ya en el año 2010, una gran cantidad de clientes reaccionaron molestos al percatarse de
que el gato que habían recibido por parte de Allerca no era del todo hipoalergénico. Desde
entonces, los investigadores han seguido estudiando el asunto y es probable que hayan
dado con la solución.

La nueva tecnología de edición de genes llamada CRISPR/Cas9 podría desarrollar gatos
que no producen alergias entre las personas.

La proteína Fel d1
Cuando se trata de alergias entre los gatos, el principal causante es Fel d1, una pequeña
proteína creada en las glándulas salivales y sebáceas de los gatos. Fel d1 se extiende al
cabello del animal cuando el gato se lame. Por tanto, las personas no son alérgicas al pelo
de los gatos, sino al pelo cubierto con saliva de gato.

Fel d1 es una proteína que se adhiere al cabello y a la ropa y puede durar semanas o
meses antes de descomponerse. Todos los gatos producen una cierta cantidad de esta
proteína, aunque aún no se sabe cuál es la función que cumple Fel d1 en ellos. Estudios
recientes señalan que puede tratarse de una feromona que emplean los gatos para
comunicarse mediante el olor.

Estas incertidumbres son precisamente las que han hecho que sean difíciles de abordar las
alergias a los gatos. Hasta el momento, las soluciones son limitadas. Las personas
alérgicas pueden tomar antihistamínicos y otros medicamentos para reducir los síntomas,
pero la alergia no se elimina.

Las vacunas tradicionales contra la alergia tienen como objetivo entrenar el sistema
inmunitario de una persona para que sea menos sensible al alérgeno. Sin embargo, un
paciente puede necesitar hasta 100 inyecciones en un periodo de 3-5 años. Pero ni siquiera
esta cantidad es capaz de eliminar todos los síntomas y los efectos de la vacuna no son
siempre permanentes.

La creación de anticuerpos frente al alérgeno
Todos los esfuerzos se centran ahora en Fel d1, ya sea para neutralizar esta proteína o
bloquear su interacción con el sistema inmunitario humano. Las investigaciones están
siendo exhaustivas en los últimos años, sobre todo si tenemos en cuenta que entre un 15%
y un 20% de la población mundial es alérgica a los gatos.

El objetivo inicial es tratar de desarrollar un tratamiento de tolerancia duradera al
alérgeno. La idea es que las inyecciones antialérgicas apenas duren un año, en lugar de
los 3 a 5 años de las terapias actuales. Y esto puede provenir a partir del diseño de una
serie de anticuerpos específicos para Fel d1.

Estos anticuerpos se unen y bloquean el alérgeno antes de que el sistema inmunitario de
una persona alérgica reaccione. Se trataría de una versión amplificada de la inmunoterapia
tradicional y en la que no se dependiera del cuerpo humano, sino de la creación de los
anticuerpos en el laboratorio.