La doctora Saavedra estudió Endocrinología y se especializó en genética nutricional: “Engordamos por comer mal, no por comer mucho”.


La doctora Dolores Saavedra es una prestigiosa médico genetista que quiere enseñarnos a comer. Ha publicado un libro, ¿Por qué engordamos? donde da las claves para perder peso de manera sana. Con sus consejos y la ayuda del método Pronokal, muchos famosos han perdido peso, como Carlota Corredera, que prologó su libro.

¿Por qué comemos más de lo que necesitamos?

Si nos besáramos más, comeríamos menos. La comida es una recompensa, a veces nos sentimos solos, estamos aburridos, con ansiedad, con miedo y la recompensa permitida socialmente para curar eso es la comida. La bebida un poco menos, luego el tabaco… Si nos tocáramos más y nos dijéramos ‘te quiero’ comeríamos menos, pero en vez de decirte te quiero te dicen, toma, una caja de bombones.

¿Por qué decidiste dedicarte a la genética nutricional?

Yo soy mexicana y en mi país existe la especialidad de genética clínica. Era un campo nuevo, donde estaba todo por descubrir y había mucha investigación. Era una especialidad mixta donde podía hacer investigación y al mismo tiempo tratar a los pacientes. Yo soy médico por vocación y quería tener contacto con ellos. Cuando me vine a España con mi marido, hace 20 años, no existía esa especialidad y no lo pude homologar y entonces elegí otra especialidad y opté por la endocrinología. Conocí al doctor Moreno y él me metió en el campo de la obesidad. Allí pude mezclar las dos cosas y me dedico a la nutrigenética.

Cuándo decimos que queremos adelgazar, ¿cuánto hay de salud y cuánto de estética?

Depende, cuando te sobra muy poquito es básicamente estética, si es mucho, es salud. El sobrepeso produce alteraciones en la vida cotidiana, cuesta respirar, caminar, abrocharse los zapatos… y en ese momento, es una cuestión de salud. La obesidad no es algo repentino, es un proceso paulatino, vamos subiendo de peso poco a poco y de joven, quizá la motivación mayor sea la estética, pero, al ir teniendo más edad, engordamos y entonces se convierte en una necesidad de salud para mejorar nuestra calidad de vida.

¿Qué es lo básico que hay que hacer para tener un peso adecuado?

Lo primero un diagnóstico. Yo soy médico, el acto médico incluye un diagnóstico. No todo el mundo engorda porque come más y no siempre es esa la causa. Muchas chicas jóvenes hacen dieta en las que pasan hambre, no se trata de eso. Eso pasa factura, activa los genes ahorradores y de adultos pueden ser obesos. Con mis pacientes hablo, quiero que cambien de hábitos.

¿Perder peso es cuestión de fuerza de voluntad?

Al principio sí, pero cuando la obesidad aumenta hay mecanismos químicos que no dependen de tu voluntad. Hay que prevenirla, hacer más medicina preventiva. Pero no basta. Lo principal es saber que te está pasando, ¿por qué comes? Si es un problema de saciedad, es difícil curarlo con fuerza de voluntad. Se puede engordar por comer mal, no necesariamente por comer mucho. La mayoría de mis pacientes, bajo mis indicaciones, comen más que antes, pero mejor.

En tu libro, hablas varias veces de ‘culpabilidad’.

Claro, porque la sociedad culpabiliza. Te dicen: ‘estás gordo porque comes mucho’ y eso no es del todo cierto.

También dices que la obesidad es uno de los grandes problemas de salud de hoy en día.

El primer lugar de obesidad en el mundo lo tiene España. Es importante educar a los padres. Los niños hacen lo que ven y encima los premiamos con azúcar y se hacen adictos a ella, y eso lleva a la obesidad, a la diabetes, a la hipertensión… Si de niños comemos bien vamos a llegar a mayores con buena calidad de vida. La obesidad es una enfermedad del alma. No se trata de decirle a un paciente que quiere adelgazar ‘come menos y haz ejercicio’, eso es muy simplista. Hay que acompañar a ese paciente, guiarle… Se trata de conseguir un bienestar físico y emocional.