Es una de las mejores y más completas hortalizas, que se preocupa por tu salud y te aporta una gran cantidad de minerales y vitaminas beneficiosas para tu cuerpo.


El espárrago verde o también llamado espárrago negro, amargo o triguero es una hortaliza con numerosos beneficios y, que gracias a los cultivos en invernadero, el mercado ofrece durante todo el año, aunque su mejor producción se encuentra entre los meses de abril y mayo. En el caso de los trigueros cabe decir que son un poco más jugosos y con un sabor un poco más intenso. Aportan una gran cantidad de nutrientes.

Bajo en calorías

Su bajo aporte calórico hace que sea un estupendo aliado para las dietas de adelgazamiento. Su aporte de 18 calorías por cada 100 gramos comestibles junto con su delicioso e intenso sabor hace que sea un excelente aliado para que este tipo de dietas sean más llevaderas. Además, se pueden preparar de muchas maneras: a la plancha, hervidos, al vapor, a la brasa o como guarnición a otros platos.

Perfecto para una depuración completa del organismo

El 93% de su peso es agua. Por eso es muy recomendable consumir en el caso de las personas que retienen líquidos o las que quieran depurar el organismo. Es idóneo para deportistas porque su alto contenido en agua favorece la hidratación, tan necesaria durante la práctica deportiva.

Doble poder

A parte de ser diuréticos, es una fuente de fibra que contiene (1,5 gramos por cada 100 gramos), lo que favorece el tránsito intestinal y les confiere un doble poder: saciante y laxante.

Para toda la familia

Son muy ricos en todo tipo de nutrientes, pero en especial en minerales. Todo ello no sólo nos va a ayudar a obtener una adecuada energía y una saludable nutrición, sino que además, nuestra piel, huesos, corazón e incluso nuestra salud cerebral, van a beneficiarse si los consumimos de modo regular.

Piel joven

Gracias al aporte de vitamina C y magnesio, su principal poder de actuación antienvejecimiento se traduce en una piel más limpia, hidratada y jugosa con efectos inmediatos. Además, los betacarotenos que contienen previenen algunos signos de la edad como manchas y las arrugas.

Ácido fólico

El espárrago es una de las mejores fuentes naturales de ácido fólico. Esta vitamina es esencial en embarazadas, ya que disminuye el riesgo de sufrir un aborto espontáneo. Además, consumir bajas cantidades de ácido fólico aumenta el riesgo de padecer cáncer de mama.

¡Es afrodisíaco!

Los espárragos son portadores de vitamina E. Esta vitamina colabora en la estabilidad de las células sanguíneas y en la fertilidad. También tiene potasio que te ayuda en la producción de hormonas sexuales. Te ayuda a mantenerte a tono con tu pareja.

¿Blancos o verdes?

Los espárragos verdes o trigueros son más ricos en vitaminas que los blancos y si sumamos que estos últimos normalmente se consume en conserva la pérdida vitamínica es aún mayor. La diferencia entre ambos se encuentra en su maduración al sol, mientras que los espárragos blancos crecen bajo tierra, los trigueros salen enteros y reciben la luz del sol, obteniendo así más nutrientes.

¿Cuál eliges?

Los blancos al no recibir la luz solar, no han desarrollado el pigmento de la clorofila. Su sabor y su textura son suaves, apenas cuentan con hebras, lo que facilita su consumo y su precio es más elevado que el verde. El espárrago blanco es bastante más grueso que el verde y cuenta con más proteínas y azúcares. La gran referencia es el espárrago de Navarra.

La receta: Crema de espárragos verdes con queso

esparragosIngredientes:
2 manojos de espárragos
2 patatas medianas
3 cebollas tiernas
25 g de mantequilla
200 g de queso de oveja
Pimienta negra, sal
Aceite de oliva

Preparación:
Cortar la cebolla, la patata y los espárragos. Añadir mantequilla en una cazuela y hacer la cebolla a fuego lento.
Añadir dos cucharadas aceite de oliva. Incorporar las patatas, los espárragos y cocinar un par de minutos. Dejar cocer unos 20 minutos todo junto hasta que estén tiernos.
Rallar el queso y añadir a la cazuela. Rectificar de sal y remover bien. Triturar todo con la batidora y saltear los espárragos en una sarten con aceite. Decorar la crema con los espárragos salteados.