Un reciente estudio realizado por la Universidad de Nueva York asegura que la razón por la
que bostezamos puede estar relacionada con la temperatura de nuestro cerebro. Una
subida de temperatura al bostezar que se puede dar más generalmente cuando estamos
aburridos, cansados o cuando tenemos sueño.

Desde siempre hemos sabido que las personas bostezan por diferentes razones.

Popularmente se ha asociado con el sueño, el aburrimiento, el cansancio e incluso el  hambre. Sin embargo, hay diversas investigaciones que atestiguan que bostezar no siempre es bueno y puede indicar la presencia de algún trastorno más grave.

Trastornos que inducen a bostezar
Estas investigaciones han determinado que ciertos bostezos pueden preceder a un tipo de
desmayo que se conoce como síncope vasovagal. Este síncope es el tipo de desmayo más común y se produce cuando el nervio vago (que va desde el cerebro hasta el abdomen) se estimula. Esto produce una reducción de la frecuencia cardíaca y una dilatación de los vasos sanguíneos del cuerpo, por lo que se produce el desmayo al llegar menos sangre al cerebro.

Hay que señalar también que los ataques al corazón estimulan el nervio vago, lo que puede
llevar a una reacción que podría provocar bostezar de forma excesiva.

Al mismo tiempo, las personas que padecen de afecciones neurológicas, casos de la
esclerosis múltiple y la esclerosis lateral amiotrópica, bostezan mucho más que las
personas sanas en general.

Otros estudios indican que las personas que están recibiendo tratamiento de radioterapia
para el cáncer o toman medicamentos para tratar la enfermedad del Parkinson también son
más proclives a bostezar que el resto.

El bostezo excesivo
Bostezar de forma excesiva no tiene por qué ser motivo para pensar que podemos padecer
alguna enfermedad o algunos de los trastornos anteriores. Sin embargo, si este se prolonga bastante en el tiempo o se repite más de una vez por minuto sí que puede llegar a ser síntoma de algún problema.

Diversos estudios apuntan que las causas de un bostezo excesivo pueden estar
asociadas a problemas cerebrales, tales como tumores, accidentes cardiovasculares,
epilepsia o la esclerosis múltiple anteriormente mencionada. Otras de las causas de bostezar de forma excesiva pueden ser los problemas con el control de la temperatura
corporal.

Por cierto, un estudio de la Universidad de Nottingham (Reino Unido) ha comprobado que
reprimir un bostezo aumenta las ganas de hacerlo. Por tanto, por mucho que lo intentemos controlar lo mejor es bostezar sin más. Pero siempre y cuando teniendo en cuenta que si se repiten muy a menudo pueden esconder algún trastorno.

En definitiva, y a pesar de que consideramos que bostezar es una acción muy común y
cotidiana, no siempre se lleva a cabo por cansancio, aburrimiento o falta de sueño. Bajo
esta simple acción se pueden esconder otra serie de problemas más graves.

Si la persona bosteza con demasiada frecuencia durante un periodo de tiempo muy corto,
es recomendable que acuda a la consulta del médico para prevenir. Podría ser un indicativo
de que algo no marcha realmente bien.