Nuestra dieta, la mediterránea, está considerada una de las mejores del mundo y es el pilar fundamental de una vida saludable, ya que comprende un conjunto de alimentos y hábitos capaces de prevenir enfermedades como la hipertensión o el colesterol.

Es tan conocida que en 2010 recibió el reconocimiento como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad por la UNESCO.

¿En qué consiste?

Es un estilo de vida basado en una dieta variada y equilibrada en la que predominan los alimentos obtenidos de los cultivos tradicionales de esta zona geográfica bañada por el mediterráneo: el trigo, el olivo y la vid.

¿Qué alimentos forman parte de ella?

Entre los ingredientes recomendados están las verduras y legumbres, la fruta, el pescado, las carnes blancas, la pasta, el arroz y los frutos secos, además del consumo de vino con moderación.

Otro de los productos más recomendados es el aceite de oliva, que gracias al ácido oleico y a sus grasas de origen vegetal disminuye el riesgo de padecer obstrucciones en las arterias, tiene beneficios cardiosaludables y un alto contenido en carotenos y vitamina E.

El ejercicio importa

Los beneficios para la salud que supone esta dieta son más significativos cuando se combinan con ejercicio físico. Este puede ser moderado, pero a ser posible ha de realizarse durante al menos 30 minutos diarios, cinco días por semana.

Opciones como caminar a paso ligero, correr, nadar o el ciclismo resultan aconsejables, pero también se puede recurrir a cualquier otro deporte o actividad que ayude a la quema de grasas.

El agua, fundamental

Por último, también se debe garantizar el aporte diario de entre 1,5 y 2 litros de agua para eliminar líquidos y toxinas acumuladas. Si te cuesta también puedes recurrir a las infusiones.

Las reglas de oro

El consumo de vegetales es esencial. Se deben consumir 5 raciones de frutas y verduras al día.

Cereales como el pan, pasta, arroz y sus productos integrales se consumen diariamente. La cantidad recomendada es entre 4 y 6 raciones al día.

Se recomienda consumir pescado regularmente (3 a 4 veces a la semana), huevos con moderación (1 a 2 veces a la semana) y carnes rojas solo ocasionalmente.

Los lácteos se pueden tomar con moderación, entre 2 y 4 al día. Cada porción puede ser, por ejemplo, un vaso de leche, 2 unidades de yogur o 100 gramos de queso fresco, eso sí, elige las versiones desnatadas enriquecidas, son las más adecuadas.

La fruta debería ser el postre habitual y a poder ser con piel, que es donde se concentra la fibra, que mejora el tránsito intestinal. Evita los dulces y reservalos solo para ocasiones especiales.
mediterráneo

¿La dieta mediterránea adelgaza?

Puede ayudar a adelgazar sin grandes restricciones, ya que permite comer casi de todo en cantidades moderadas. Además, lo más importante es que es sostenible a largo plazo

Las cantidades de las comidas deben ser razonables, por ejemplo, para las carnes la medida justa es un filete de igual tamaño que la palma de tu mano.

El agua juega un papel fundamental para eliminar el exceso de líquidos, lo ideal es beberla fuera de las comidas y por lo menos 2 litros al día.

Si te quedas con hambre o tienes ansiedad toma infusiones sin azúcar, zumos de frutas naturales, yogures desnatados o pequeños trozos de queso magro.

Es obligatorio realizar algo de ejercicio diario para ayudar a complementar la dieta. Una buena opción puede ser caminar a paso ligero durante 30 minutos para bajar las comidas.

Pero ojo con:

LA FALTA DE HIERRO
Hay quienes creen que se ingieren bajos niveles de hierro debido a la disminución del consumo de carne roja. Por lo que es importante comer abundantes alimentos ricos en
Vitamina C (o hierro en otras opciones), para poder fijar de manera segura los niveles de hierro que ingresan al cuerpo.

EL CALCIO
En algunos casos el nivel de calcio ingerido es bajo ya que se limitan bastante los lácteos. Lo ideal es tomar lácteos desnatados pero enriquecidos. También algunas personas temen que esta dieta pueda llevar al aumento de peso, debido al consumo de grasas como el aceite de oliva y los frutos secos.

Tu salud mejorará

Pelo y uñas fuertes: Comer entre 3 y 5 piezas de fruta diarias es la mejor forma de obtener los minerales esenciales para nuestro cuerpo. Además, también ayuda a mantener en buen estado la vista, el pelo y las uñas.

Cuida tu corazón: Consumir pescado azul al menos 2 veces a la semana es muy saludable, ya que éstos tienen grasas muy parecidas a las de origen vegetal, que protegen frente
a las enfermedades del corazón.

Buena para la memoria: Esta dieta no solo es buena para que el organismo, sino que también contribuye a la salud del cerebro. Y es que muchos estudios han demostrado que mejora la función cognitiva y mantiene la mente activa.

Reduce la diabetes:
La dieta mediterránea es rica en frutas, verduras y productos detemporada que ayudan a controlar el nivel de glucosa en la sangre y reducir el riesgo de padecer diabetes de tipo 2.

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