Recientes investigaciones han constatado que Marte está perdiendo agua mucho más
rápido de lo que se pensaba. Una pérdida que se produce especialmente durante las
estaciones más cálidas y tormentosas del planeta rojo.

Marte está perdiendo agua gradualmente en lo que respecta a su atmósfera superior. Un
hecho que tiene lugar a medida que la luz solar y los agentes químicos dividen las
moléculas de agua en átomos de hidrógeno y oxígeno. Estos átomos pueden utilizar la
energía térmica del sol para escapar de la débil gravedad del planeta y abandonar la
atmósfera.

Los científicos del Centro Nacional de Investigación Científica (CNRS) aseguran que existe
en la actualidad una gran reserva de vapor de agua en la atmósfera de Marte
proveniente de las tierras bajas. Uno de estos científicos, el francés Franck Montmessin,
sugiere que el vapor de agua se está acumulando en grandes cantidades a una altura de
más de 80 kilómetros sobre la atmósfera de Marte.

Las mediciones actuales muestran que estas grandes bolsas atmosféricas se hallan en un
estado de sobresaturación. No en vano, se estima que la atmósfera puede contener de 10
a 100 veces más vapor de agua de lo que su temperatura puede permitirse.

Estas tasas son las que posibilitan que el agua se pierda más en unas estaciones que en
otras. Algo que particularmente ocurre durante las temporadas de tormentas, hasta el
punto de que el agua puede escapar de la atmósfera incluso con la presencia de nubes, un
dato que hasta el momento se desconocía.

Según el propio Montmessin, “cuando el sol ilumina los grandes depósitos de hielo que hay
en los polos, se libera vapor de agua a la atmósfera. Las moléculas de agua son
transportadas por los vientos hacia altitudes más altas y más frías, donde se forman nubes
en presencia de partículas de polvo”

Es por esta razón por lo que la atmósfera se halla sobresaturada de vapor de agua, lo
que permite que llegue aún más agua a la atmósfera superior. Es allí donde los rayos UV
del sol dividen los átomos del agua.

Este descubrimiento de una mayor presencia de vapor de agua a gran altitud sugiere que
puedan escapar un mayor número de átomos de hidrógeno y oxígeno. Un hecho que está
incrementando la pérdida de agua en Marte.

Hace un tiempo, Marte albergó un ciclo hidrológico activo. Así lo demuestran al menos las
características geológicas de su superficie. Sin embargo, ya no contiene la cantidad de
agua requerida para producir tales huellas geológicas.