Las obsesiones numerológicas se han convertido en los últimos años en uno de los
trastornos más habituales en las consultas psicológicas. Sin embargo, hay obsesiones que
no resultan tan graves y tienen que ver con ciertos números. Y uno de los más populares es precisamente el número 23.

El número 23
El número 23 lo tenemos marcado, por ejemplo, en nuestro propio cuerpo. Los humanos
poseemos 23 vértebras, nuestro ADN está dividido en 23 pares de cromosomas, la misma
cadena de ADN da un giro completo cada 23 unidades de medida o la sangre tarda 23
segundos en recorrer nuestro cuerpo.

El número 23 también trae obsesionados a los matemáticos. No en vano, el 23 es el número primo más pequeño para el que la suma de los cuadrados de sus dígitos es también un primo impar. Y el número 23 es el entero más grande que no es la suma de sus potencias distintas.

También existen diversas teorías que apuntan que una gran cantidad de incidentes y
eventos sociales están relacionados directa o indirectamente con el número 23. También se
apuntan otros hechos como los 23 ángeles caídos, la fecha del 23 de diciembre del 2012
como el día en el que los mayas pensaban que acabaría el mundo, etc.

Numerosos investigadores ya han apuntado que el número 23 es un número místico y que
pertenece al grupo de los números cabalísticos.

Otras obsesiones con número
Hay otros números que también tienen sus propias curiosidades y obsesiones. El número
3, por ejemplo, está considerado un número divino y suele estar relacionado con la creación del mundo. Civilizaciones como la India, Grecia, Egipto y el cristianismo tienen tres figuras divinas que las representan.

El número 5 también posee correlaciones curiosas. Los cinco sentidos, los cinco dedos de
las manos y los pies, los cinco brazos de las estrellas de mar, los cinco continentes de la
Tierra, los cinco elementos que, según Aristóteles, conforman el planeta, las cinco veces
que los musulmanes rezan al día mirando a la Meca, etc.

La numerología también tiene un apartado especial para el número 6. Desde el punto de
vista matemático, el 6 es la suma y la multiplicación de los tres primeros números. En la
antigua Grecia, el 6 estaba considerado el número perfecto por ser igual a la suma de sus
divisiones. Mientras que los druidas consideraban al 6 como número sagrado y celebraban
sus ceremonias el sexto día lunar.

Así podríamos hablar también del número 10, considerado como base en la numeración
por los antiguos egipcios, o el número 7 con sus 7 días a la semana, sus 7 pecados
capitales o las 7 maravillas del mundo.

El mundo de la numerología nos ofrece grandes obsesiones y curiosidades. Una gran
cantidad de civilizaciones se han apoyado en los números para entender y expresar muchas de las cosas que suceden en la vida. Situaciones que ocasiones son tan enigmáticas como las que se producen con el número 23.