El dolor de espalda es uno de los principales motivos de consulta médica y baja laboral que afecta a un 80% de la población española. La obesidad, el sedentarismo y las malas posturas en la cama son los factores más importantes que la perjudican.


Para evitar dolores y prevenir posibles lesiones existen una serie de normas básicas que debemos cumplir para mejorar nuestra calidad de vida:

  • Mantente activo. Haz ejercicio habitualmente. Natación, correr o ir en bici te pondrán en buena forma física. Los ejercicios hacen que la musculatura de tu espalda sea potente, resistente y flexible.
  • Calienta tus músculos antes de la actividad física y estíralos al terminar.
  • Evita estar todo el día sentado. De lo contrario, perderás fuerza en la musculatura de la espalda y aumentará el riesgo de que te duela.
  • Postura correcta. Cuando estés sentado hazlo lo más atrás posible en la silla y pon el respaldo recto, la espalda relativamente derecha y los codos apoyados. Cambia de
    postura con frecuencia y levántate cada 30-45 minutos.
  •  Cuando leas, siéntate bien, y si vas a estar mucho tiempo usa un atril.
  • Al utilizar el ordenador, coloca la pantalla frente a tus ojos y a la altura de tu cabeza.
  • Si tienes que coger peso, flexiona las rodillas. Nunca te agaches doblando la columna.
  • En caso de que tengas dolores, no esperes y consulta al médico. Pero no te asustes antes de tiempo, lo más probable es que tus músculos no estén trabajando bien.

POSTURA PARA DORMIR

  • La más adecuada es estar acostado boca arriba, apoyando toda la columna sobre el colchón. Dormir boca abajo, no se recomienda, porque se tiende a modificar la curvatura
    de la columna. Y para poder respirar, debes mantener el cuello girado varias horas.
  • Si no puedes, es más recomendable hacerlo ligeramente de costado. Si por ejemplo te giras hacia el lado izquierdo, deberás flexionar la cadera y la rodilla derecha, aún manteniendo estirada la izquierda, y procurar girar los hombros y adaptar la forma de
    la almohada a tu cabeza, de modo, que la postura relativa del cuello en relación a la
    columna dorsal sea lo más parecido posible a la que forman al estar de pie.
  • Es importante un colchón adecuado que se adapte a nuestro cuerpo y renovarlo
    cuando se vuelve blando. (te recomendamos los colchones KILPI)

¿Sabes dónde estás durmiendo?

Son muy pocas las personas que conocen la composición o el origen de la fabricación de sus colchones, el 90% de los colchones vendidos en el mercado europeo son fabricados con materiales sintéticos y derivados del petróleo como el poliuretano y la espuma de memoria (memory foam) que claramente perjudican nuestra salud.

Sin embargo, se trata de un producto que usamos todos los días y al que le consagramos al rededor de un tercio de nuestras vidas. Este verano no olvides tomar consciencia: tanto las vacaciones como el descanso son la prioridad. Pero, sobre todo, el descanso. Las vacaciones, lamentablemente, son efímeras y el descanso es tu aliado en el día a día.

¿Cómo se puede dormir en la naturaleza?

El colchón Kipli es fabricado en Italia con látex 100% natural proveniente de la savia del Hevea Brasiliensis y este no cuenta con ningún tipo de espuma sintética, incluso su funda está hecha con algodón orgánico.

Su composición hace que sea cómodo y sostenible. Dos cualidades que (finalmente) se
reconcilian y permiten que los beneficios de un buen descanso vayan un paso adelante,
acompañando al futuro de nuestro planeta. Kipli acerca los hogares a la naturaleza,
proponiendo productos de cama sostenibles y duraderos. Dándole un valor agregado y
asegurándote que tendrás un descanso lo más natural y sano posible.