Las dietas détox son dietas de choque, por lo que no se deben hacer más de 10 días seguidos y nunca más de 5 veces al año.


Dietas cetógenicas

Es muy baja en hidratos de carbono (menos de 20 g/día), moderada en proteínas (15-25% de las kcal diarias) y alta en grasas (65-70% de las kcal diarias). Pero tiene múltiples efectos adversos, dicen desde la plataforma Dieta Coherente.

El exceso de cuerpos cetónicos y la rápida perdida de agua y electrolitos puede provocar mal aliento, sudor y orina con olor muy fuerte. La falta de glucosa en el cerebro provoca falta de concentración, mareos, dolor de cabeza y letargo. Reduce la masa muscular y la velocidad del metabolismo.

A medio-largo plazo es contraproducente por el riesgo de ser deficitaria en determinados micronutrientes y porque favorece el efecto rebote. Incrementa el riesgo de elevación de colesterol y de sufrir patologías cardiovasculares, al no restringir las grasas saturadas de origen animal. Favorece la inflamación y el envejecimiento prematuro por acumulación de radicales libres, al tener que forzar la activación de vías alternativas para el metabolismo energético.

“Las dietas cetogénicas hipergrasas (atkins) o hiperproteicas (Duncan) entre otras, son peligrosas e incluso nocivas para la salud. Hay que diferenciarlas de las normo proteicas bajas en grasa que son, no solo saludables y recomendables, sino que están consideradas como la mejor alternativa para el tratamiento de la obesidad y el sobrepeso” asegura la Dra. Saavedra.

Clean eating

Promueve el consumo de alimentos no refinados y no transformados, integrales y fruta y verdura de producción ecológica. “Es una estrategia nutricional que circula alrededor de regímenes alimenticios restrictivos, con exclusión de alimentos considerados ‘no saludables’, ‘impuros’ o ‘sucios’ como el azúcar, los lácteos o con gluten.

Excluye grupos alimenticios enteros con lo que puede generar carencias nutricionales, asegura el profesor Pier Luigi Rossi. Ningún alimento es intrínsecamente bueno o malo. Esta estrategia alimenticia puede generar una relación negativa con la comida y, en casos extremos, puede llegarse a la ortorexia nerviosa (obsesión insana por la comida sana).

Dieta détox, a base de Líquidos

Durante 3, 5 o 10 días solo se ingiere agua, sopas caseras, zumos de frutas y verduras frescas.

“El consumo en forma de caldo proporciona mucho líquido y toda la fibra (nunca colar) y son altamente drenantes y detoxificantes, grandes aliados del adelgazamiento. Además la forma triturada aumenta la digestibilidad”, asegura la Dra. Crispín. Antes de consumir, frío o caliente, lo mejor es añadir o mezclar una cucharada de aceite de oliva virgen extra en crudo.

Tanto en la comida como en la cena, los caldos, purés y smoothies deben ir acompañados de proteína: 1 huevo, 150 gramos de carne, pescado, tofu… Después hay que cocer con las verduras y triturar todo junto.

Es una dieta de choque, no se puede hacer más de 10 días seguidos. Y nunca más de 5 veces al año (si la hacemos cada dos meses, solo 3 o 5 días). Se puede conseguir perder de 1 a 4 kilos, y si la complementamos con actividad física, más.

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