Hacer dieta en invierno tiene un problema: pasas frío. Los caldos y purés calientes son la mejor manera de mantener el calor dentro de tu cuerpo cuando llega la hora de perder esos kilos que te sobran.


Seguro que lo has escuchado muchas veces. Los caldos proporcionan una gran cantidad de líquido y mucha fibra, sobre todo si no los cuelas. Pero no solo eso, son altamente drenantes, toxificantes y grandes aliados del adelgazamiento. ¿Necesitas más argumentos para rendirte a la dieta de la sopa? Entonces recuerda que los alimentos triturados son mucho más digestibles. ¡Sigue leyendo!

¿Durante cuánto tiempo?

Este plan es estrictamente una dieta de choque y no se puede hacer durante más de una o dos semanas seguidas. Aunque sí es posible repetirla cada cambio de estación, ante un evento importante o cuando queramos sentirnos más estilizadas y guapas, porque al ser depurativa y cargada de vitaminas mejora el estado de ánimo, ilumina la piel y ayuda a sentirnos menos pesadas.

Eso sí, está prohibido abusar: no la hagas más de 4 o 5 veces al año (y si la hacemos cada dos meses, la prolongaremos solo durante una semana).

¿Cuántos kilos se pueden perder?

Dependiendo de cada caso, se pueden llegar a perder de 1 a 4 kilos a la semana, pero hay que tener en cuenta algunas cosas:

— Los hombres suelen perder más peso que las mujeres.
— Si hay sobrepeso será más fácil eliminar el exceso que si estamos en normopeso y lo que queremos es mantenernos y evitar acumulaciones.
— En la menopausia, resulta más díficil más perder peso.
— Si tenemos buenos hábitos de alimentación de normal, tampoco perderemos demasiado, pero porque probablemente no lo necesitemos. Por el contrario si venimos de una dieta rica en carbohidratos, comidas rápidas, alimentos procesados, etc., nuestro cuerpo responderá con más perdida de peso, aunque probablemente le cueste más reflejarlo en la báscula al principio. En estos casos sí es recomendable alargarla hasta las dos semanas.

¿Cuándo está indicada?

Como inicio de un tratamiento dietético si hay sobrepeso u obesidad, ya que normalmente suele motivar más empezar una dieta de modo estricto (para ver resultados rápido) y luego hacer un seguimiento más relajado y menos exhaustivo, incluyendo platos sólidos.

Después de ‘transgresiones’ como puede ser la época de Navidad, vacaciones de verano o incluso viajes donde hay descontrol con las comidas.

¿Es válida para todo el mundo?

En principio la dieta de la sopa la puede hacer cualquier adulto que esté sano. Eso sí, de tener alguna patología crónica, se debe consultar siempre antes con un médico.

Tres colores, tres beneficios

Con espinacas: Ayudan a prevenir la pérdida de elasticidad de la piel y están cargadas de minerales, hierro, calcio, potasio, vitaminas C, A, K, B y una fuente importante de ácido fólico.

Con remolacha: Es rica en minerales, hierro, potasio, vitaminas C, B, A y rica en antioxidantes, lo que significa que contrarresta los tan temidos radicales libres causantes del envejecimiento.

Con apio y alcachofa: Ambos son depurativos a nivel hepático y biliar, lo que facilita la digestión de las grasas