Las enfermedades cardiovasculares, como el colesterol, son la principal causa de muerte en España por delante del cáncer y las enfermedades respiratorias.


Es una sustancia que se encuentra en nuestro cuerpo de forma natural y resulta esencial para el buen funcionamiento de las paredes de todas las células. La mayor parte del colesterol se origina en el hígado, y otra pequeña cantidad procede de la alimentación.

Aunque es natural, este se convierte en un problema cuando el nivel del mismo en sangre es excesivo. Si el cuerpo tiene más colesterol del que realmente necesita, se pueden acumular en las arterias depósitos de grasa, lo que afecta de una manera muy negativa a nuestra salud cardiovascular.

TIPOS

Colesterol HDL o bueno: arrastra el colesterol de las arterias hacia el hígado para ser eliminado. Se considera que un nivel elevado de este tipo de colesterol es sano para el corazón.

Colesterol LDL o malo: lleva el colesterol desde el hígado a los tejidos. Si su nivel en sangre es elevado, puede acumularse en las paredes de los vasos sanguíneos haciendo que se estrechen y se incremente el riesgo de sufrir una enfermedad coronaria.

VALORES ADECUADOS

Colesterol total: debe ser inferior a 200 mg/dl ya que por encima se duplica el riesgo de sufrir un infarto.

Colesterol HDL (bueno): lo ideal es que sea superior a 35 mg/dl en el hombre y a 40 mg/dl en la mujer.

Colesterol LDL (malo): tiene que estar por debajo de 100 mg/dl. Las cifras por encima de 160 mg/dl son peligrosas.

CAUSAS

Comer alimentos ricos en grasas a menudo: embutidos, carnes grasas, bollería industrial, mantequilla… Todos contienen altos niveles de grasas saturadas y trans que reducen el colesterol bueno.

Genética: las personas que tienen antecedentes familiares de colesterol son más propensas a padecerlo.

Sedentarismo: un estilo de vida sedentario sin ejercicio físico regular contribuye notablemente a reducir los niveles de colesterol bueno.

Malos hábitos: El alcohol, el tabaco y el estrés también ayudan al aumento de los niveles del colesterol malo.

¿QUÉ HACER?

Mantén una dieta equilibrada: Aumenta el consumo de verduras, frutas, legumbres, frutos secos, semillas, cereales integrales y aceite de oliva y limita todo lo posible las grasas saturadas.

Consume pescado azul: Gracias a su riqueza en ácidos grasos poliinsaturados contribuye a la regulación de las cifras de colesterol. Tómalo al menos tres veces por semana.

Practica ejercicio: Correr, nadar, montar en bicicleta y aeróbicos. Todos ellos contribuyen a subir los niveles de colesterol bueno.

Deja de fumar: Se ha comprobado que dejar este mal hábito reduce los niveles de colesterol malo e incrementa los niveles de colesterol bueno.

3 CAPRICHOS (que te puedes permitir)

1- FRUTOS SECOS: Las grasas que aportan son naturales, lo que los convierte en alimentos sanos para el corazón y para controlar el colesterol. Almendras, nueces, avellanas, pistachos… Un puñado de unos 45 gramos al día es suficiente.

2- AGUACATE: Tiene un alto contenido en fibra, lo que ayuda a disminuir la absorción de grasas y, como son muy ricos en ácidos grasos poliinsaturados, reducen los niveles de LDL.

3- CHOCOLATE NEGRO: Reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares en un 21% y aporta una gran cantidad de antioxidantes. Puedes tomar 2 o 3 onzas todos los días.

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