-¿Crees que en 9 meses puedo prepararme un Ironman? -Le pregunté a mi entrenador en junio de 2017
-Sí, te da tiempo – Me dijo él.
Llevaba 5 años en el equipo de triatlón y había hecho ya varios triatlones de distancias más cortas, sprint y olímpicos, maratón y muchos duatlones.
-Ahora viene el verano y tengo varios viajes hasta octubre. A partir de octubre empiezo a entrenar. ¿Cuándo salen las inscripciones?
-En octubre.
-Perfecto, en octubre me inscribo.
Y así fue como decidí empezar a entrenar un ironman.
Nueve meses después, el 8 de julio de 2018 cumplí mi sueño: llegar con alegría a la meta del Ironman de Vitoria después de hacer 3800 m nadando, 180 km de ciclismo y 42 km corriendo.

He entrenado a diario durante 9 meses: he nadado, entrenado en bicicleta y corrido dos veces por semana cada uno de los deportes, he ido al gimnasio casi todos los días y he hecho pesas y ejercicios de autocarga. Desde enero hasta junio he competido en 2 medios maratones, un duatlón cross, dos medios Ironman y un medio Ironman relevos como preparación de esta prueba tan exigente. Realmento ha sido un trabajo intenso.

Un logro espectacular esta siempre precedido por una preparación espectacular.-Robert H. Schuller.

En este viaje me ha acompañado un maravilloso equipo de personas que han realizado su trabajo de manera impecable. Entrenamiento físico, nutrición y puesta a punto de mi cuerpo: Joaquin Peces, Anna Carnes, Jesús y Manuel Brihuega, Javier Cuevas. He entrenado en grupo con mis compañeros de Enphorma Triatlón San Agustín del Guadalix, el club al que pertenezco. Gracias a todos por vuestra profesionalidad y vuestros consejos, he aprendido muchísimo y he mejorado mis marcas en cada uno de los tres deportes. GRACIAS.

Nada significativo fue logrado por un esfuerzo individual. Mira debajo de la superficie y verás que todos los actos aparentemente solitarios son realmente el producto de un trabajo en equipo.-John C. Maxwell.

Llegó el 8 de julio y parecía irreal que ya estuviéramos en Vitoria preparados para comenzar el Ironman.

La natación fue deliciosa, nadamos en el pantano Landa. El agua estaba a 22 grados e invitaba a quedarse allí toda la mañana. Eran dos vueltas de 1900 metros. Había que salir, andar unos metros y volver a entrar para hacer la segunda vuelta. La música sonaba a tope en los altavoces y esto animaba muchísimo ya que se escuchaba durante un buen rato mientras nadábamos. Cuando salí del agua para empezar la segunda vuelta, escuché una canción que puse en mi página de Facebook justo el día anterior y que me da mucha energía. La canción es “Vivir mi vida” de Mark Anthony:
Escuchar esta canción fue una señal de que el Ironman iba a ser un gran regalo para mí. Hice los 3800 metros en 1 hora y 20 minutos. Salí del agua muy contenta y corrí para coger la bicicleta mientras me quitaba el neopreno. Vi a mis amigos allí animándome y me sentía realmente feliz.

Cada vez que quieras lograr algo, mantén los ojos abiertos, concéntrate y asegúrate de saber exactamente qué es lo que deseas. Nadie puede dar en el blanco con los ojos cerrados.-Paulo Coelho.

El ciclismo lo hice a un ritmo constante, fui a 29,5 km por hora, me sentía cómoda y fui siguiendo la estrategia de alimentación: barritas, geles, sales, agua… Todo tal y como había planificado. A las 3 de la tarde me tome un mini bocadillo de pan integral con jamón mientras pedaleaba y miraba al Landa que lucía sereno y precioso a mi derecha. Este fué un consejo maravilloso de mis amigos Sergio y Bea que ya habían hecho este Ironman anteriormente. “Date un capricho mientras pedaleas mirando al Landa, hazte un bocadillo pequeño de lo que más te guste”. Tardé en hacer los 180 km de bicicleta 6 horas y 18 minutos. Durante todo ese tiempo me sentí muy afortunada de estar ahí, compitiendo en la distancia más larga de triatlón, me sentía privilegiada y no paraba de dar las gracias a la vida por haberme llevado hasta allí.

Acabé la bici contenta, con energía suficiente para hacer el maratón con alegría. No había forzado mucho, había reservado energía para la carrera que me llevaría directa a meta. De eso se trata, de saber que aún queda correr un maratón que son 42 kilómetros y guardar fuerzas. No hay que arriesgar dándolo todo en la bici, hay que ser precavido.
El día anterior les dije a mis amigos “Tengo muchas ganas de vivir el maratón en Vitoria” Y es que la ciudad entera se vuelca a animar durante todo el maratón que se corre por el centro de la cuidad. Miles de personas animando, aplaudiendo, gritando mi nombre que llevo en la camiseta. “Vengaaaa Paz, ánimo, te queda poco”, “Vas muy bien, vas muy bien, sigue así, aquí te espero hasta que vuelvas a pasar para animarte otra vez”.

Un grupo del club de triatlón Trimad estaban disfrazados y bailando con altavoces en medio del parque. Cada vez que pasaba me invitaban a bailar. Recuerdo que en una de las ocasiones bailamos Raphael. Gracias Trimad, fue una gran alegría cada vez que os veía, estaba deseando volver a pasar por allí, ¡qué subidón me disteis!
IMPRESIONANTES los Vitorianos. Gracias de corazón por cada una de vuestras palabras, aplausos, ánimos y sonrisas. Fue lo que me llevó a la meta cuando, en el kilometro 21 del maratón me empecé a encontrar mal del estómago. Y es que es muy típico en una carrera tan larga que el estómago proteste y te diga “Ya está bien, para ya”. Y quiera pararte con un dolor intenso, insoportable. Paré varias veces, andé, volví a correr, tomé coca-cola, volví a andar… El maratón se divide en 4 vueltas de 10,5 km. y así, poco a poco, conseguí terminar la tercera vuelta. Ya solo me quedaba la última. No era nada, tenía la meta muy cerca. “¿Qué son 10 kilómetros corriendo después de todo?” Nada o mucho. Depende de cómo te encuentres. Se pueden hacer muy largos si no te encuentras bien.

Podemos decidir conscientemente desear o querer algo, pero si inconscientemente muchos pensamientos negativos corren sin control en las profundidades de nuestra mente subconsciente, nunca lograremos lo que queremos.-Benny Zhang.

Decidí concentrarme en mi respiración, nuestra herramienta más poderosa. “Solo respira, Paz”, me decía a mi misma. “Solo respira y tómate tu tiempo, no hay prisa”. Sabía que si forzaba podía encontrame peor así que decidí tomármelo con calma. En el punto en que estaba, un fallo podía llevarme a retirarme y eso no quería que pasara por nada del mundo. Esa meta que había visualizado durante 9 meses, cada día de entrenamiento me estaba esperando con los brazos abiertos y yo quería abrazarla.

Pedí ayuda mentalmente “Por favor, que se me facilite el camino para llegar” y fue cuando aparecieron Pedro y Ángel. “Vente con nosotros que vamos a buen ritmo”. Parecíamos los tres mosqueteros, andando a paso firme, rápido, para no perder tiempo. Y así, andando, corriendo, hablando, llegamos los tres a meta. “Quedan 2 kilómetros, vamos cada uno a nuestro ritmo hasta la meta, allí nos vemos” dijo Pedro. Y allí nos vimos y nos abrazamos. Fue un trabajo de equipo. Gracias Pedro, gracias Ángel, qué bueno haberos encontrado.

No hay atajos a cualquier lugar al que merezca la pena ir.-Beverly Sills.

Tardé 5 horas y 21 minutos en hacer los 42 kilómetros del maratón. Se me fué un poco el tiempo en esta prueba, sin embargo, fue perfecto para el aprendizaje que me iba a aportar. Parecía que todo iba a ser fácil y divertido, sin embargo, no tenía que ser así. Es como la vida misma, cuando todo está “perfecto” sucede algo que es necesario para aprender y seguir creciendo. Todo es perfecto tal y como es y doy gracias a llevarme esta experiencia tal y como fue.

Querer lograr algo difícil sin esfuerzo y riesgos es como querer ganar una maratón sin sudar.-Autor desconocido.

Hay una parte muy importante que también se entrena y que no se puede olvidar durante la prueba y es la gestión mental. De esta parte me encargué yo, ya que me dedico profesionalmente al desarrollo personal. Apliqué tanto durante el entrenamiento como en la prueba las herramientas con las que trabajo a diario: Mindfulness, Visualización, Coaching, PNL. Visualicé la meta durante todo mi entrenamiento porque todo se crea dos veces, la primera en la imaginación y la segunda se materializa. Tuve muy en cuenta mi respiración durante cada prueba “Solo respira y haz lo que sabes hacer” fue la última frase que me dije a mí misma antes de empezar.

La disciplina que aprendes y el carácter que construyes por establecer y lograr una meta, pueden ser más valiosos que el logro de la misma meta.-Bo Bennett.

Mi objetivo era vivir la experiencia de llevar mi cuerpo y mi mente más allá de lo que conocía hasta ahora y lo que he aprendido es que no hay límites si haces un trabajo serio y responsable. Me rodeé de buenos profesionales, seguí todas sus indicaciones, hice el entrenamiento diario y mientras preparaba mi mente para cumplir con mi objetivo. Es verdad que en una carrera tan larga, aunque estés bien preparado puede pasar de todo y nada te garantiza que llegues a meta. Yo llegué y me siento muy afortunada de haberlo hecho. Hacer un Ironman me ayuda en todos los campos de mi vida, me da energía para el próximo reto y alegría y paz de espíritu para mi vida diaria.

Gracias a todos los amigos que habéis confiado en mí y me habéis apoyado con vuestros mensajes, vídeos, frases… Os aseguro que estuvisteis conmigo durante toda la carrera y en los momentos difíciles me disteis empuje. GRACIAS. Gracias a mis alumnos de “Quiero paz”, mi segunda familia de más de 15 países distintos que me grabaron un video dándome ánimos y me lo enviaron el día anterior. Mónica, gracias por hacerlo posible, fue precioso y mágico. Gracias a todos por estar presentes de alguna manera.

Y gracias a mis compañeros de Enphorma que estuvieron apoyando con todo su cariño durante la carrera. Fran y Enrique, gracias por estar, fue muy importante para mí vuestra presencia. Alfon, compañero de reto, enhorabuena por tu Ironman, qué bien lo has hecho.

Beatriz, doble ironwoman, mi inspiración. Gracias por resolver todas mis dudas y por tu apoyo.

David, GRACIAS SIEMPRE  por acompañarme en esta vida.

Gracias a la vida que me da tanto. Cada segundo de vida es un regalo, cada instante es mágico y agradezco profundamente VIVIR disfrutando de cada acción, de cada reto, de cada logro… Aprendiendo de los momentos difíciles que son tan necesarios para crecer, para sentir, para seguir viviendo. La vida es un gran oportunidad y solo sé que voy a aprovecharla.

Y ahora… ¡a por el siguiente reto!

¿Te ha gustado mi experiencia en esta prueba? ¿Qué aprendizaje te aporta para tu vida?

¡Espero tus comentarios, muchas gracias!