El búho es un ave rapaz nocturna de la familia de los Strigidae. Pueden vivir en cualquier
parte del mundo, especialmente en zonas boscosas, aunque normalmente no lo hacen en
lugares de clima de frío intenso. Se caracterizan también por ser animales solitarios y
permanecen en un mismo territorio durante toda su vida.

Los búhos son animales que presentan una serie de curiosidades más que interesantes.
Quizás la más conocida tenga que ver con su carácter nocturno, ya que son capaces de
detectar y capturar pequeñas presas incluso en las noches más oscuras. Estas excelentes
propiedades de visión le vienen gracias a las varillas sensibles a la luz que posee en en la
retina.

Los ojos, el cuello y… ¿el buche?
Hablando de los ojos de los búhos, el color del iris de los mismos va en función de sus
periodos de actividad diaria. Los búhos con el iris marrón oscuro o negro son totalmente
nocturnos, los que tienen el iris naranja y casi rojo suelen cazar al amanecer y al atardecer, mientras que los que tienen el color amarillo cazan durante el día.

Como se puede apreciar, existen también búhos diurnos, entre ellos el búho gris, el búho
halcón del norte y el búho pigmeo del norte.

Pero si los ojos de los búhos sorprenden, el cuello de estos animales destaca aún más. No
en vano, poseen 14 vértebras, el doble que los humanos, lo que les permite poder girar la
cabeza hasta 270 grados. De esta manera, pueden ver muy fácilmente todo lo que sucede a su alrededor.

Los búhos son, además, la única especie de ave que no tiene buche. Esta parte del
cuerpo es una especie de saco que permite a las aves que los alimentos que ingieran sean
almacenados para ser digeridos posteriormente.

El tamaño y la caza
Otro aspecto curioso de los búhos es que son animales que no construyen sus propios
nidos. Para guarecerse y vivir, utilizan nidos o cavidades de árboles que han dejado otras
aves. Asimismo, también emplean huecos en árboles, cuevas, oquedades en la montaña,
etc. para tener su casa.

Curiosamente, las hembras suelen ser más grandes que los machos, llegando a ser
incluso hasta un 25% más grande. Este tamaño más pequeño les ayuda a los búhos macho
a volar más rápido y a ser más ágiles para la caza.

Precisamente, los búhos son excelentes cazadores ya que apenas hacen ruido en su
vuelo. Esto lo consiguen a partir de unas alas amplias con las que planean y minimizan el
aleteo. Incluso hay especies de búhos que poseen plumas de vuelo especiales con las que
no emiten ningún sonido al batir las alas.