Son fuente de vida, por eso aprender a cuidarlos a través de unos hábitos saludables es fundamental y, en tiempos de coronavirus, aún más. Te contamos todo lo que tienes que saber y hacer para ganar salud.


5 enfermedades comunes

NEUMONÍA: Está causada por una infección en los sacos pulmonares, y su origen puede ser por un virus, bacteria u hongo. Su recuperación se da normalmente en un periodo de 1 a 3 semanas, pero también hay casos que tardan incluso años. Algunos síntomas son: fiebre, tos, escalofríos y problemas para respirar.

ASMA: Es una enfermedad crónica y está causada por una inflamación constante en las vías respiratorias. La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que en la actualidad hay unos 235 millones de personas con asma en todo el mundo. Algunos síntomas incluyen espasmos pulmonares, sibilancias y falta de respiración.

BRONQUITIS: Se divide en aguda (de corta duración) y crónica (de larga duración). Es una inflamación de las vías aéreas bajas y sucede cuando los bronquios, situados entre los pulmones, se inflaman a causa de una infección o por otros motivos. Al principio afecta a la nariz y a la garganta, y después se propaga hacia los pulmones. Entre los síntomas destacan: tos con expectoración, dificultad de respiración y presión del pecho y rinitis.

GRIPE: Es una enfermedad respiratoria aguda causada por el virus Influenza. Si no hay complicaciones, suele durar entre 5 y 10 días. Sus síntomas son: fiebre, dolor de cabeza, de garganta, muscular, tos seca y cansancio.

ALERGIA: Es uno de los problemas crónicos más frecuentes en el mundo. Ocurre cuando el sistema inmune confunde una sustancia común como un invasor. El sistema reacciona excesivamente y libera histamina, lo que causa la reacción alérgica, afectando a nariz, pulmones y garganta.

2 Ejercicios respiratorios clave

1- Trabaja tu respiración abdominal

La respiración abdominal es la más adecuada y saludable para los pulmones. Si pones una mano en tu pecho y otra en tu vientre verás cómo es tu forma de respirar: lo ideal sería que se inflara la barriga, no que se elevara el pecho. Para hacerlo bien coloca la mano en el vientre y toma el aire llevándolo hacia allí, sintiendo cómo se eleva tu mano. Después saca el aire despacio por la boca. A medida que lo practiques te costará menos.

2- Expande el tórax

Para que la caja pulmonar se abra y la oxigenación sea mucho mejor prueba lo siguiente: sentada con las manos entrelazadas por delante del cuerpo, levanta los brazos al máximo mientras inspiras por la nariz. Bájalos poco a poco exhalando por la boca mientras al mismo tiempo vas bajando los brazos por delante de ti.

4 Alimentos imprescindibles

Jengibre
Es conocido por sus grandes propiedades antiinflamatorias y antioxidantes, pero además también favorece la eliminación de sustancias contaminantes de los pulmones. Un alimento
perfecto para las personas que sufren asma, ya que alivia en la medida de lo posible los síntomas de esta enfermedad.

Calabaza
Aporta innumerables vitaminas y minerales, y cuenta con propiedades antiinflamatorias y diuréticas. Su consumo está especialmente aconsejado para proteger a los pulmones de las toxinas y la contaminación.

Brócoli
Es una verdura de hoja verde muy saludable para cuidar el organismo. El brócoli es rico en vitamina C, de forma que fortalece el sistema inmune y reduce el riesgo de sufrir enfermedades como el resfriado y la gripe.

Semillas de linaza
Varias investigaciones han demostrado que protegen los tejidos pulmonares de la radiación y ayudan a su reparación. Además, estas semillas contienen mucho magnesio, un mineral clave para que los pulmones funcionen de forma adecuada.