El calor, la humedad provocada por el sudor excesivo, y los baños en la playa y la piscina, aumentan las infecciones e irritaciones. Presta atención y que no te amarguen el verano.


Las elevadas temperaturas durante estos meses, así como el aumento de la humedad y una mayor actividad física son factores clave que propician las aparición de infecciones y hongos en verano. Y, a pesar de que no son graves, sí que son muy molestas, ya que van asociados a picores y molestias desagradables. ¿Sabes cuáles son las infecciones más frecuentes y cómo evitarlas? ¡Toma nota!

VAGINAL

La candidiasis vaginal se origina a partir de un hongo llamado Candida Albicans y afecta a mujeres de cualquier edad. Una de las principales manifestaciones es la inflamación de la vulva y de la vagina, donde la piel se irrita y se enrojece. Pero también pueden aparecer otros síntomas como picazón, dolor, flujo maloliente y ardor al orinar.

● ¿Qué hacer?

Permanecer con el bañador mojado durante mucho tiempo puede provocar que aparezca este tipo de hongo. Intenta cambiarte o secarte con frecuencia. También durante la menstruación, la temperatura de la zona vaginal aumenta, por esa razón, en verano es aconsejable aumentar la frecuencia de cambio de compresas y tampones. Y, mejor, utiliza braguitas de algodón: ayudan a absorber la humedad.

OJOS

Las piscinas son un importante foco de irritaciones e infecciones oculares ya que el cloro irrita la conjuntiva del ojo, haciendo que la membrana de la superficie se enrojezca y se inflame. Además, algunos patógenos que se encuentran en el agua de las piscinas pueden provocar una inflamación de la conjuntiva del ojo, que produce picor y ardor.

● ¿Qué hacer?

Usa gafas de piscina o gafas de buceo para proteger tus ojos del cloro, de la sal marina y de las bacterias u hongos que pueden estar presentes en el agua. Así te protegerás de infecciones e irritaciones. Y evita nadar con las lentes de contacto puestas y, si lo haces, usa lentillas desechables de un solo uso.

PIES

El pie de atleta es una de las infecciones más habituales en verano. Afecta a los pies y se localiza generalmente en los pliegues de los dedos, en la planta, los talones, y en los bordes de los mismos. La piel se agrieta o se escama y también puede aparecer ardor, picor o ampollas.

● ¿Qué hacer?

Después del baño procura no dejar tus pies mojados o húmedos, y comprueba que la piel entre los dedos esté bien seca. No te olvides de utilizar siempre las chanclas cuando vayas a piscinas públicas, baños, o en las duchas del gimnasio.

PIEL

La pitiriasis es una infección superficial de la piel producida por una proliferación aumentada de un hongo denominado Malassezzia Furfur. Se caracteriza por la aparición, principalmente de unas manchas irregulares, de coloración marronácea, con una fina descamación en el cuello, pecho o espalda. En verano, después de la exposición solar las manchas pueden hacerse bastante más visibles y adoptar un color blanco, en contraste con la piel de alrededor.

● ¿Qué hacer?

El hongo Malassezia suele ser un germen de la flora microbiana natural de nuestra piel, el cual depende de la grasa para sobrevivir. Por tanto, en verano es más frecuente por la excesiva oleosidad de la piel, la calurososidad y húmedad del lugar, y por la excesiva sudoración de nuestro cuerpo. Se suele tratar con antifúngicos tópicos durante 2 a 4 semanas. Si pasado este tiempo no ha surtido efecto o si las manchas afectan a una gran extensión será mejor el tratamiento por vía oral.

TRACTO URINARIO

La cistitis es una infección que afecta al tracto urinario y que está causada por bacterias que se adhieren a las paredes inferiores. Los síntomas más comunes son una necesidad persistente de orinar y ardor al hacerlo. Además, si estás embarazada o tienes diabetes es más fácil padecerla.

● ¿Qué hacer?

Bebe mucha agua durante todo el día (como mínimo 2 litros) y acude al baño cada dos o tres horas, aunque no tengas demasiadas ganas, ya que el crecimiento bacteriano es mayor cuanto más tiempo se encuentre en la vejiga. Los arándanos rojos también son grandes aliados, ya que evitan que las bacterias se adhieran a la pared, de manera que fluyan y se eliminen con la orina. Pruébalos en infusión.