El ibuprofeno y el paracetamol son dos de los medicamentos más utilizados por la población. De hecho, en ocasiones se usan indistintamente para tratar todo tipo de dolencias. Aunque tienen cosas en común, estos medicamentos no son iguales y su mal uso puede provocar serios problemas de salud, especialmente en aquellos pacientes en los que estos fármacos pueden estar contraindicados.


Ibuprofeno: Reduce la inflamación en las lesiones, por lo que es más eficaz para aliviar el dolor de músculos

  • ANTIINFLAMATORIO
    El ibuprofeno es analgésico, antitérmico y antiinflamatorio, es decir, sirve para tratar el dolor, desinflamar y bajar la fiebre.
  • DOLOR LEVE CON INFLAMACIÓN
    Este medicamento está indicado para el tratamiento del dolor de intensidad leve a moderada. También para el alivio sintomático de patologías que cursan con inflamación, como la artritis, espondilitis anquilosante y la inflamación no reumática.
  • DOSIS ADECUADA
    Siempre que no sea en periodos largos, la dosis indicada en adultos no debería sobrepasar los 400 mg cada 8 horas.

Paracetamol: Se recomienda para dolores algo más intensos como el de cabeza, muelas o para tratar la fiebre

  • ANALGÉSICO
    El paracetamol también es analgésico y antitérmico, pero no antiinflamatorio.
  • DOLOR MODERADO Y FIEBRE
    Se recomienda en el tratamiento sintomático del dolor de intensidad moderada y estados febriles. Actúa directamente con los nervios y los receptores en el cerebro para aliviar el dolor, por lo que es más eficaz para tratar, por ejemplo, los dolores de cabeza.
  • DOSIS ADECUADA
    Son más seguras las dosis de 650 mg tres o cuatro veces al día, ya que las dosis de 1g cada 6 horas pueden llegar a producir hepatotoxicidad.

Ojo con los peligros de automedicarse

Antibióticos

Uno de los errores más frecuentes en la automedicación con antibióticos es la duración del tratamiento y la indicación del mismo. La interrupción prematura del tratamiento es un error habitual que da lugar a resistencias bacterianas en el paciente. Pero no solo eso, el abuso en la toma de antibióticos sin prescripción médica suele realizarse en los procesos que cursan con fiebre, que normalmente tienen un origen vírico (como es el caso del coronavirus), para los que no son en absoluto efectivos y, por lo tanto, innecesarios y peligrosos.

Tranquilizantes

Los medicamentos tranquilizantes, ansiolíticos y antidepresivos son algunos de los más utilizados. Su uso abusivo crea graves problemas de dependencia cuando se toman por un tiempo prologado y sin control de un especialista. También pueden dar lugar a graves alteraciones del sueño, del comportamiento y de la personalidad.

¿Y si tengo un simple dolor de cabeza?

La automedicación responsable puede ser conveniente si se utiliza muy ocasionalmente y para tratar síntomas menores como el dolor de cabeza, la acidez de estómago, el resfriado… pero siempre durante un tiempo limitado. De hecho, aunque existen medicamentos que no necesitan receta médica, esto no quiere decir que sean inocuos y no puedan resultar perjudiciales en determinadas situaciones, ya que no dejan de ser medicamentos. No es ninguna tontería, las bacterias pueden hacerse resistentes y multiplicarse sin control. Hay datos escalofriantes que avalan el peligro de este mal hábito: 2.500 muertos al año en nuestro país por automedicarse.