Antioxidante, saciante y revitalizante. Favorece el sistema digestivo, ayuda a prevenir enfermedades y es una gran fuente de energía.


La chirimoya es una fruta tropical de pulpa refrescante y muy aromática, con sabor dulce ligeramente ácido. Es considerada una de las frutas tropicales más apreciadas. Es muy fácil de comer, se parte en dos mitades y se toma la pulpa con una cuchara, evitando las semillas.

Procede de un árbol que le da nombre, el chirimoyonerales y tiene un altísimo porcentaje de agua. La chirimoya es una baya de color verde, de pulpa blanquecina con numerosas semillas de color negro, ovoides y brillantes.

Fuente de vitaminas y minerales

Aporta minerales como calcio (30 mg por 100 g de porción comestible), potasio, 264 mg y hierro, 0,4 mg. Su aporte de fibra, 1,9 g, mejora el tránsito intestinal y contribuye a la prevención de enfermedades digestivas. Además, es un aliado contra los resfriados y ayuda a prevenir la osteoporosis.

Tiene un gran cantidad de vitamina del grupo B (ninguna fruta fresca posee tan alto contenido de vitaminas B1, B2 y B6), también es fuente de vitamina C y A, en las mismas proporciones.

Antimicrobiano natural

Otro de los beneficios de comer chirimoya de forma habitual es la capacidad que tiene de actuar como un protector natural contra las infecciones microbianas más comunes. Esta propiedad se debe a su alto contenido en fibra, niacina y citotoxinas que, sumado a otros antioxidantes, ayuda al organismo a resistir ante las infecciones bacterianas y los virus.

Ayuda durante embarazo

Se convierte en una fruta ideal para las futuras madres, ya que aporta un alto valor nutricional y contiene minerales que contribuyen en el desarrollo del bebé, tales como carbohidratos, proteínas, minerales y vitaminas. Contiene numerosos nutrientes que favorecen el desarrollo tanto físico como mental del bebé.

Su consumo regular reduce el riesgo de aborto espontáneo y disminuye las náuseas durante los primeros meses del embarazo. La chirimoya es muy rica en cobre, el oligoelemento básico encargado de la formación de glóbulos rojos, de las defensas o del estado de la piel y los huesos.

Cuida la salud cardiovascular

Gracias a su alto contenido en potasio, la chirimoya contribuye a mejorar la salud cardiaca. Además, es un regulador natural de la presión arterial. También es rica en antioxidantes que controlan los niveles de colesterol.

Su bajo contenido de sodio y grasa es otra de las razones para comer chirimoya, especialmente para las personas que sufren de hipertensión arterial y otras alteraciones cardíacas.

Consumo sano

La mejor forma de comer la chirimoya es consumiéndola como una fruta. Basta con partirla por la mitad y comer su pulpa con una cucharilla. No es recomendable tomarla de
postre tras una comida copiosa, ya que pueden producirse reacciones intestinales.

chirimoya

La receta: Helado de chirimoya con frutos rojos

Ingredientes:
1 kg de chirimoyas
2 cucharadas de limón
1 vaso de vino de agua
1 vaso de vino de azúcar
1 vaso de vino de nata líquida
3 cucharadas de azúcar glas
8 nueces picadas
1 tarrina de frutos rojos
4 tulipas o cucuruchos

Preparación:
Disolver el azúcar y el agua en un cazo y hervir durante 5 minutos desde que rompa el hervor, para obtener un almíbar a punto de hebra floja. Cortar las chirimoyas por la mitad y sacar la pulpa retirando las pepitas.

Mezclar en la batidora la pulpa de chirimoya con el almíbar frío y el zumo de limón. Montar la nata con el azúcar glas y mezclarla con la crema de chirimoya con movimientos envolventes para que no se baje.

Poner la crema en la heladora durante unos 20 minutos, añadir las nueces picadas con las manos y mezclar. Guardarlo en el congelador hasta el momento de servir.