Comer entre horas a veces es inevitable. Pero, por suerte, hay algunos alimentos con los que no tendrás que preocuparte de la báscula.


Si sales de tapas, opta por mejillones al vapor, jamón serrano o boquerones en vinagre. Son las tapas más saludables.

Leche de almendras: 40 CALORÍAS POR CADA VASO

Es baja en colesterol, grasas saturadas y no contiene lactosa, por lo que es más digestiva que la leche de vaca. Además, es ideal para darte un buen chute de energía a la hora de la merienda. Tómala junto con unos copos de avena. Eso sí, opta siempre por una que no tenga azúcar añadido.

Chocolate: 70 CALORÍAS POR CADA ONZA

Gracias a su alto contenido en flavonoides ayuda a lograr la buena circulación sanguínea y protege el corazón y las arterias. Sin embargo, pierde esta propiedad cuando se le añade leche, ya que inhibe el poder antioxidante y dificulta su paso al torrente sanguíneo. Por tanto elígelo como mínimo con un 70% de cacao.

Fruta seca: 70 CALORÍAS POR CADA 25 GRAMOS

Este snack tan goloso aporta múltiples vitaminas y minerales y puedes llevarlo contigo a cualquier sitio. Prueba el plátano deshidratado, contiene cuatro veces más fibra que el fresco, o las fresas desecadas, su dulce sabor te recordará a las gominolas tradicionales, pero no tendrás que preocuparte por la báscula.

Gelatina: 10 CALORÍAS POR CADA VASITO

Es muy baja en calorías y rica en vitaminas y proteínas. Pero además, la gelatina también
contribuye a acelerar el metabolismo. Si quieres preparla tú misma, mezcla gelatina sin sabor con el zumo de fruta que más te guste y calienta hasta el punto de hervir. También puedes añadir unos trocitos de fruta fresca.

Queso feta: 217 CALORÍAS POR 100 GRAMOS

Este queso griego no aporta muchas calorías pero sí mucho sabor. De hecho, con desmigar una pequeña cantidad podrás disfrutar de un aperitivo muy sabroso y saciante. Corta un poco de zanahoria en tiras finas, añádele sal, unas gotitas de aceite de oliva y, por último,
el queso feta. ¡Te va a encantar!

Pepinillos: 18 CALORÇIAS POR CADA 100 GRAMOS

Los encurtidos son una buena opción para matar el gusanillo cuando entra el hambre a deshoras, ya que aportan muy pocas calorías. ¿Los mejores? Los pepinillos en vinagre. Contienen vitamina C, necesaria para mantener unas defensas fuertes, y son perfectos para activar el metabolismo y quemar grasa más rápidamente.

Garbanzos: 150 CALORÍAS POR 100 GRAMOS

La receta estrella para cuando quieras picar algo suculento y original. Mezcla unos garbanzos que hayas dejado en remojo con un poco de zumo de limón, curry, comino en polvo y un poco de pimentón y mételos al horno durante 40 minutos a 200ºC. ¿El resultado? Unos garbanzos tostados deliciosos y energéticos.

Patatas light: 160 CALORÍAS POR 100 GRAMOS

Si eres incapaz de resistirte a una bolsa de patatas, prueba esta deliciosa y saludable alternativa: corta un poco de pan de pita en triángulos, vaporízalos con aceite de oliva y
sazónalos con las especias que más te gusten: orégano, pimienta negra, pimentón… Después, hornéalos durante cinco minutos y ¡listo!