Las uñas son capaces de poner de manifiesto muchos problemas de salud. Aprender a diferenciar sus síntomas es clave para prevenir o atajar enfermedades.


Tener las uñas frágiles y quebradizas puede deberse a un déficit de vitaminas.

UÑAS ESTRIADAS

Son uno de los primeros motivos de consulta. Las estrías longitudinales suelen parecer a partir de los 60 años, y su origen normalmente es hereditario. A día de hoy no existe ningún tratamiento eficaz para acabar con ellas, aunque sí hay geles cosméticos que pueden aportarles uniformidad ópticamente.

En cuanto a las estrías transversales, también llamadas ‘líneas de Beau’, suelen ser consecuencia de carencias nutricionales o estar causadas por una infección. Para suavizarlas prueba a meter las uñas durante unos minutos en aceite de oliva o almendras templado y masajea mucho para que penetre bien.

Después, sécalas con suavidad y aplica un poco de crema hidratante de manos.

MANCHAS BLANCAS

Las típicas manchas blancas que aparecen en las uñas suelen ser inofensivas, sin embargo, si estas manchitas están en la piel de debajo de la uña pueden ser señal de diversos trastornoscomo insuficiencia cardíaca o diabetes. Para cerciorarte presiona sobre la uña, si las manchas desaparecen esto quiere decir que no están en la uña, sino debajo. En este
caso deberías consultar con tu dermatólogo.

UÑAS DE CUCHARA

En ocasiones las uñas se vuelven demasiado delgadas y se acaban hundiendo, adoptando incluso forma cóncava, como el hueco de una cuchara. Esto suele pasar sobre todo en los pulgares y es la forma que tienen las uñas de manifestar una anemia ferropénica, o lo que es lo mismo: falta de hierro.

Acude al médico, éste te prescribirá suplementos si finalmente los necesitas. También deberás acompañar el tratamiento con una alimentación rica en hierro: carnes rojas, legumbres, vegetales de hoja verde… ¡No deben faltarte!

UÑAS QUEBRADIZAS

Las uñas quebradizas pueden deberse a factores externos, como utilizar productos de limpieza sin proteger las manos, usar cosméticos de poca calidad o abusar de quitaesmaltes. Así que evita el contacto excesivo con el agua, utiliza a menudo cremas
hidratantes a base de aceites esenciales (como el aceite de almendra o la manteca de karité) y recuerda incluir en tu dieta alimentos que contengan biotina como las almendras,
huevos, cebolla, tomate o avena.

uñas

¿Un plus?

Las cápsulas de vitamina E aplicadas directamente en las uñas con un ligero masaje favorecen la nutrición y endurecimiento de la uña y evitan que estas crezcan débiles y quebradizas.

LÍNEAS NEGRAS

Si tu tez es oscura, es normal tener rayas de un color más fuerte en la uña, ya que son un reflejo de la melanina. Pero no debes quitarles ojo, ya que en algunas ocasiones este aspecto también puede ser síntoma de un tipo de melanoma raro que afecta generalmente solo a una uña y a la piel de alrededor, por lo que por suerte es más fácil de identificar y tratar.

Si tienes dudas, acude a tu médico.

UÑAS AMARILLAS

Si la uña comienza a estar más espesa y se vuelve amarilla o verde, probablemente esté afectada por un hongo y puede llegar incluso a caerse. Estas infecciones no suelen ser graves, aunque pueden ser incómodas y difíciles de tratar. Surgen por falta de higiene, defensas bajas o un corte inadecuado de las uñas y normalmente se combaten con un tratamiento antifúngico.

UÑAS ESCAMADAS

Si tus uñas se pelan o escaman es probable que el problema sea la falta de calcio. Esto puede solucionarse consumiendo cada día lácteos y verduras de hoja verde, pero también es conveniente evitar bebidas como el café o el té, ya que dificultan la absorción de este nutriente. Además, no abuses de esmaltes permanentes o muy agresivos y deja respirar a tus uñas durante un buen tiempo.