El estrés, la mala alimentación y los cambios de temperatura debilitan nuestras defensas. Si quieres evitarlo, este otoño sigue estas pautas.


Todos hemos escuchado alguna vez que es muy importante subir nuestras defensas en los meses fríos del año. Sin embargo, eso a lo que llamamos subir las defensas no se puede hacer, se trata de reforzar las defensas, en definitiva, de ayudar a nuestro cuerpo a defenderse mejor de los gérmenes, infecciones, enfermedades… Algo que en tiempos de coronavirus se vuelve todavía más necesario.

¿Sabes cómo hacerlo?

Duerme 8 horas al día La falta de sueño y el insomnio bajan los glóbulos blancos. Cuanto más y mejor descansas, mayor es la concentración de estos glóbulos, que son los encargados de defender al organismo frente a las infecciones. Por tanto, dormir 8 horas al día es fundamental, ya que de lo contrario nuestro organismo se protege doblando el trabajo del sistema inmunológico, lo mismo que sucede en situaciones de estrés, y este sobreesfuerzo lo acaba debilitando.

– Mantente hidratada

El organismo retiene toxinas por defecto, pero para que no acaben generando daños en el organismo, es imprescindible eliminarlas. ¿La mejor manera? Evitando que se acumulen. Para ello mantener una buena hidratación diaria es esencial. Recuerda que debes beber 2 litros de agua al día y, si te cuesta, prueba a tomar infusiones o zumos naturales.

– Sé más positiva

Se ha comprobado que tener un estado de ánimo alegre disminuye todo tipo de patologías. Y es que aunque sufrir tristeza o ansiedad repercute principalmente en el sistema nervioso central, también nos hacen más sensibles a padecer desde una simple infección hasta una enfermedad autoinmune provocada por el propio organismo: sarpullido, síndrome de intestino irritable, artritis reumatoide… Por el contrario, tener una visión positiva de la vida, reírse mucho y relacionarse con los demás puede evitar y contrarrestar enfermedades.

– Alíate con los probióticos

Cuidar la flora intestinal es fundamental para conseguir reforzar las defensas, ya que una mucosa intestinal saludable es el mejor escudo para proteger el sistema inmunológico. Una de las claves para cuidarla es que empieces a incluir en tu dieta diaria alimentos probióticos. Algunos de ellos son el yogur, el kéfir, la leche fermentada, los derivados de la soja, el chucrut, el chocolate negro, los espárragos, los plátanos…

– Besa a tu pareja

Sí, suena raro, pero lo cierto es que los besos también ayudan a reforzar el sistema inmunitario. Esto se debe a que la saliva contiene sustancias que combaten bacterias, virus y hongos y, además, estimula y fortalece el organismo para crear anticuerpos. Por si fuera poco, los besos también liberan endorfinas y hormonas como la dopamina y la oxitocina, que nos hacen sentirnos más felices.

– Haz ejercicio regular

Huir del sedentarismo y hacer deporte de forma moderada y regular hará que nuestras  defensas se mantengan fuertes. Y es que el ejercicio aumenta el flujo sanguíneo e incrementa la excreción del cuerpo de metabolitos dañinos, lo que ayuda a que el sistema inmunológico funcione correctamente.

– Vigila tu peso

Las personas con kilos de más son más propensas a las infecciones ¿El motivo? El sobrepeso altera el funcionamiento de la insulina, la hormona encargada de facilitar energía a las células para que no se debiliten.

– Aumenta la vitamina C

Esta vitamina es muy importante para las defensas, ya que favorece la producción de interferón, un factor celular que frena las infecciones y participa en la formación de colágeno, un componente esencial de las membranas celulares, por lo que mantiene las barreras defensivas.

5 alimentos clave

  • AJO: Es un eficaz antibacteriano, antiviral y antifúngico gracias a su concentración de compuestos de sulfuro como la alicina.
  • NUECES: Contienen vitamina E, un potente antioxidante que actúa protegiendo las membranas biológicas y contrarrestando las acciones de los radicales libres.
  • LIMÓN: Estimula la actividad de los linfocitos t, decisivos en la lucha contra las infecciones. Tómalo cada día en medio vasito de agua tibia nada más despertar.
  • FRUTOS ROJOS: Fresas, arándanos, moras, frambuesas… Todas son ricas en ácido  elágico, escudo contra las sustancias tóxicas que se encuentran en el medio ambiente.
  • NARANJA: Gracias a la vitamina C que contiene, produce glóbulos blancos, claves para combatir infecciones y prevenir resfriados.