El sarro que se acumula en nuestros dientes puede motivar la aparición de problemas más graves como mal aliento, caída de los dientes o gingivitis. Aquí te enseñamos como quitar el sarro de los dientes con facilidad.


Utilizamos los dientes a diario y es habitual que desarrollemos algún problema bucodental a lo largo de nuestra vida. Las caries o la aparición de sarro son unos de los problemas más habituales, y se trata del fortalecimiento de la placa bacteriana por depositar minerales. Esto hará que penetren las bacterias que producen algunas sustancias que causan el mal olor.

La solución ante esta situación es mantener una correcta higiene dental y consumir alimentos como manzanas, tomates, o fresas, que previenen la aparición de sarro en los dientes. Si quieres saber más sobre cómo eliminar esas molestas manchas amarillentas de las encías y los dientes, sigue leyendo.

Cómo quitar el sarro sin tener que acudir al dentista

El sarro también es llamado tártaro o cálculo dental, y se produce cuando se mineraliza la placa bacteriana, que a su vez está compuesta por saliva, restos de comida y bacterias que se alimentan de ella. Todos ellos son los responsables de que aparezcan las caries y enfermedades periodontales como la gingivitis, la periodontitis o la “piorrea”.

A pesar de que estos problemas afectan a la mayoría de la población al menos una vez en su vida, son evitables en la mayoría de los casos manteniendo tus dientes limpios. Pero, en caso de que ya hayan aparecido, te damos algunos consejos caseros para que puedas eliminarlo sin salir de tu hogar.

Bicarbonato de sodio

Es el remedio más utilizado para eliminar las manchas de sarro. Para ello deberás mezclarlo con limón y sal y podrás mantener el color de tus dientes. Si el sabor te resulta demasiado fuerte, puedes mezclarlo con agua.

Este método es un poco agresivo, así que debes tener cuidado de no dañar tu esmalte. Tienes que mezclar unos diez gramos de bicarbonato (que es una cucharada) con una cucharadita de sal. Después tienes que humedecer el cepillo de dientes en agua templada y cepillarte los dientes como lo haces de costumbre, pero con la mezcla que acabas de hacer. Frota bien en las zonas en las que haya más sarro, y repite la operación dos veces al día hasta que veas resultados.

Limón

Este cítrico es un potente blanqueador dental, el máximo por excelencia. Además, sus propiedades antibacterianas son muy efectivas para eliminar el sarro. Su efectividad es tal que si luego te da el sol, los dientes pueden quedar manchados. Por eso debes recordar enjuagarte muy bien la boca con agua tras utilizarlo.

Te recomendamos que uses esta técnica sólo una vez a la semana por su abrasividad. Tienes que llenar media taza con agua templada y añadirle el zumo de medio limón. Remueve y enjuágate la boca con la mezcla que has hecho antes de acostarte, y después aclara con agua templada para quitar el regustillo ácido.

Agua oxigenada

El peróxido de hidrógeno o agua oxigenada es también un gran aliado a la hora de eliminar las manchas de sarro de los dientes. Además, también nos vale para blanquear los dientes, utilizándola como enjuague durante tres veces a la semana tras el cepillado habitual.

Para utilizar esta mezcla, debes poner en un vaso unos 60 mililitros de agua y 20 de agua oxigenada, y remover bien para que se junte todo. Después enjuágate la boca durante un minuto aproximadamente, escupe y vuelve a repetir el proceso otro minuto más. Finalmente, enjuágate con agua.

Semillas de sésamo

Las semillas, en general, vienen genial para eliminar el sarro. Con las semillas de sésamo te puedes deshacer de toda esa suciedad acumulada en los dientes, ya que la arrastrarán porque son una especie de microgránulos.

Toma un par de cucharadas de estas semillas y mastica de manera pausada durante un par de minutos. Después, escúpelas y masajea tu dentadura con tu cepillo previamente humedecido. Finalmente, enjuaga con agua. Las semillas habrán arrastrado toda la suciedad, y si repites el proceso será mucho más efectivo.

Perejil

Aunque solemos utilizarlo en la gastronomía para dar sabor a nuestros platos, también sirve para quitar el sarro de los dientes. Tienes que picar muy bien unos 20 gramos de hojas de perejil, y mezclarlas con una cucharada de agua hasta formar una pasta. No hace falta que cepilles los dientes: tan sólo tendrás que colocarla en ellos y dejarla actuar unos cinco minutos. Después, enjuaga con agua templada. Notarás tus dientes más blancos y con menos sarro.

Frutas

Como ya hemos mencionado, las frutas que poseen semillas (como las fresas) vienen genial para eliminar el sarro de los dientes, ya que arrastran la suciedad, actúan como una especie de exfoliantes naturales.

Algunas de las frutas más utilizadas para mantener las encías sanas y evitar la acumulación de alimentos son las fresas, la manzana y el melón, así que disfruta de ellas como postre después de la comida. Además, tu organismo agradecerá la ingesta de fruta.

Por otro lado, existen otras frutas que, por sus ácidos, también ayudan a eliminar el sarro de los dientes. La parte interna de la cáscara de la naranja o el plátano, frotados contra los dientes durante unos dos o tres minutos, aclarará tu esmalte y hará desaparecer el sarro con los usos.

Cómo evitar la aparición de sarro

Ante todo, debes tener claro que debes acudir al dentista para que vaya haciéndote revisiones y asegurarte así de que todo marcha como debe en tu boca. Él podrá detectar problemas que quizás tú todavía no puedes ver, y puedes prevenirlos cuanto antes.

Por otro lado, lo mejor es evitar el uso de alimentos nocivos como frituras o bollería industrial, ya que dañan el esmalte y se acumulan en las encías, favoreciendo la aparición de caries y sarro.

También debes evitar el tabaquismo y el consumo de café, pues tiñen los dientes de un tono oscuro que luego será muy complicado de eliminar.

Y, finalmente, recuerda que tienes que cepillarte los dientes después de cada comida para mantener tus dientes sanos y una correcta higiene bucodental.