La degeneración macular asociada a la edad (DMAE) es una enfermedad visual que afecta a más de 800.000 personas en España.


¿Cómo afecta la DMAE?

La DMAE es una patología de la retina que supone la primera causa de ceguera en personas mayores de 50 años, ocasionando un impacto directo en la calidad de vida de las personas que la sufren y las de su entorno.

La doctora Carmen Navarro, directora médica del Área de Oftalmología de Novartis, explica que la DMAE “afecta a una zona específica del centro de la retina llamada mácula, que es la encargada de la visión central y de detalle, esencial para ver con nitidez y, por lo tanto, identificar rostros o realizar actividades cotidianas como leer, cocinar o conducir”.

A medida que la enfermedad avanza, los daños celulares aumentan y se reduce la calidad de la visión. “Esta progresión puede provocar una pérdida total de la visión central, por lo que el paciente pierde potencialmente su independencia y autonomía”, destaca la doctora Navarro.

Más longevas y con más probabilidades de padecer DMAE

El principal factor de riesgo de la DMAE es la edad. Las mujeres, con una esperanza de vida de 86,2 años, frente a los 80,9 de los hombres, tienen más probabilidades de padecer DMAE y otras patologías crónicas. Además, según el INE, más del 70% de las personas mayores de 65 años que viven solas son mujeres.

“Esta situación hace necesario que las mujeres tomen mayor conciencia de la importancia de cuidar su salud en general y su salud visual en concreto para mantener la mejor calidad de vida posible”, apunta la doctora Navarro.

Existen dos tipos de DMAE:

La DMAE seca, o atrófica, es el tipo más común, ya que representa el 85% de todos los casos y tiene una progresión bastante lenta a lo largo de los años.

Por otro lado, la DMAE húmeda o exudativa es la forma menos común, es la causa del 90% de las pérdidas de visión por esta enfermedad. Está relacionada con un crecimiento anómalo de nuevos vasos sanguíneos en la retina y la región macular que provoca una acumulación de fluido en los tejidos.

Síntomas y detección precoz

La visión borrosa, la aparición de puntos ciegos en la visión central y la percepción distorsionada u ondulada de líneas rectas son considerados los principales síntomas de la DMAE húmeda. Es importante que, a partir de los 50 años, las personas presten atención a la presencia de estos síntomas y revisen periódicamente su salud ocular en el oftalmólogo.

La doctora Navarro insiste en la importancia de detectar a tiempo la enfermedad y evitar que sus efectos sean irreversibles: “el diagnóstico e intervención temprana son esenciales. Cuanto antes se detecte la enfermedad, antes podremos ponerle un tratamiento adecuado para evitar que avance”.

Control y seguimiento de la enfermedad

Actualmente es posible controlar la DMAE húmeda adecuadamente gracias a los tratamientos disponibles. Para que estos resulten realmente eficaces, es importante administrarlos de forma temprana y periódica.

La doctora Navarro, señala que “los hábitos saludables también son importantes para reducir el riesgo de contraer la DMAE o retrasar su aparición, además de evitar que esta empeore, como dejar de fumar, comer alimentos ricos en antioxidantes, mantener el peso adecuado, controlar la presión arterial o evitar la excesiva exposición solar. Y por supuesto, las visitas al oftalmólogo y prestar atención a los síntomas de alerta, antes mencionados, son fundamentales”.

Campaña #MuchoPorVer

La compañía farmacéutica Novartis ha puesto en marcha la campaña #MuchoPorVer en colaboración con la Sociedad Española de Retina y Vítreo (SERV), la Sociedad Española de Oftalmología (SEO), asociación Acción Visión España, la Confederación Española de Organizaciones de Mayores (CEOMA) y la Unión Democrática de Pensionistas y Jubilados de España (Mayores UDP) para dar visibilidad a la DMAE y la importancia del diagnóstico precoz.

“El objetivo de #MuchoPorVer es contribuir a que tanto pacientes y familiares pongan en marcha los mecanismos necesarios para detectar precozmente su aparición y puedan recibir tratamiento a tiempo. Cuanto antes se actúe, más probabilidades hay de mejorar o, al menos, de conservar la visión” asegura la dotora Navarro.

A través de la página web (https://www.muchoporver.com/), los usuarios, pacientes y familiares pueden obtener información sobre el tratamiento y el diagnóstico de la DMAE, así como recursos y herramientas muy útiles. Algunos ejemplos son infografías, aplicaciones tecnológicas móviles, testimoniales de pacientes que conviven con la enfermedad y entrevistas con especialistas que dan información de calidad sobre el cuidado de su salud ocular. Todo ello para la prevención, el diagnóstico precoz y la convivencia diaria con la enfermedad.

Una de las herramientas más prácticas para ayudar a los pacientes a agilizar la detección de la DMAE que se difunde a través de los diferentes canales es la rejilla de Amsler, una cuadrícula con un punto central que debe mirarse a unos 30 centímetros de distancia con cada ojo. Ante la sospecha de experimentar cualquier alteración visual durante la realización del test es recomendable realizar una revisión oftalmológica completa por parte de un especialista.

Cómo utilizar la rejilla de AMSLER

Es muy sencillo, siga los siguientes pasos:

  1. Sitúese a una distancia de 30cm de la rejilla
  2. No debe quitarse las gafas o lentillas si las usa normalmente
  3. Tápese un ojo con la mano y mire con el otro al centro de la rejilla
  4. Repita la operación con el otro ojoUna vez realizados los cuatro pasos anteriores, debe preguntarse cómo ve las cuadrículas:
  • Asimétricas
  • Líneas torcidas
  • Líneas borrosas
  • Desaparecen las líneas en algún puntoSi es así, es importante consultar con el oftalmólogo lo antes posible para descartar cualquier alteración en la visión.

ocular