Son las responsables de cubrir los huesos que sostienen nuestras piezas dentales, fundamentales para conseguir una boca saludable. Pero a veces no les prestamos toda la atención que debemos…


Tener una dentadura sana no es suficiente. Los tejidos que rodean y sujetan los dientes, o sea, las encías, también hay que cuidarlas y mucho. De hecho, la infección de esta parte interna de la boca es una de las principales causas de la pérdida dental en los adultos.

¿CÓMO SABER SI TIENES LA ENFERMEDAD DE LAS ENCÍAS?

Según explica la doctora Daniela Carranza, odontóloga y codirectora del Instituto Profesor Sada, entre las señales que delatan encías enfermas se encuentra habitualmente tener mal aliento constante, pero, sobre todo, presentar encías rojas o inflamadas, así como sentir dolor y/o sangrado de por sí o al masticar.

Tener los dientes flojos o sensibles es otra de las señales que nos indican que nuestras encías no están sanas. “Si, además, notas las encías retraídas o dientes que se ven más largos de lo normal, lo más probable es que tengas la enfermedad”, agrega la odontóloga.

No obstante, también es posible padecer la enfermedad de las encías y no presentar síntomas de alerta. Es por ello que las revisiones dentales periódicas son muy importantes. Los métodos de tratamiento dependen del tipo de enfermedad y de hasta qué punto haya avanzado la afección.

FACTORES DE RIESGO

El germen de la enfermedad en las encías es el cúmulo de bacterias y restos alimenticios que pueden ocasionar daños en estos tejidos, pero también hay otros posibles factores que favorecen o desencadenan la enfermedad periodental. El bruxismo, una escasa higiene bucal, así como fumar son factores agravantes de la enfermedad periodontal.

La genética o el presentar dientes torcidos que resultan difíciles de mantener limpios también puede afectar. Asimismo, la diabetes o determinados medicamentos son algunas otras fuentes que pueden originar problemas en las encías.

FASES DE LA ENFERMEDAD

La primera fase de la enfermedad de las encías se conoce como gingivitis y sus signos normalmente son inflamación, enrojecimiento y sangrado. La periodontitis, en cambio, ya supone que los tejidos de sujeción están afectados, y puede provocar pérdida ósea o pérdida de inserción. Suele surgir de una gingivitis perpetuada en el tiempo. Además, puede estar focalizado en algunas zonas o afectar a toda la boca.

¿CUÁL ES EL TRATAMIENTO?

El tratamiento para controlar la infección variará en función de la gravedad de la enfermedad de las encías. Pero cualquier tipo de tratamiento requiere que el paciente tenga un buen cuidado diario en su casa. El odontólogo también puede sugerir que cambie ciertos hábitos, como por ejemplo, dejar de fumar, para obtener mejores resultados con
el tratamiento.

ASÍ PUEDES EVITARLO

Para la doctora Carranza, las encías son, junto con la lengua, las más olvidadas en las rutinas de higiene dental: “una buena limpieza de lengua y encías en casa es fundamental para evitar que la enfermedad periodontal empeore o se vuelva recurrente. Si a esto unimos las revisiones periódicas, es muy probable que la enfermedad se pueda prevenir o tratar en una fase temprana”, concluye.